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Las «piernas robotizadas», un invento de un empresario israelí tetrapléjico

Los robots que devolverán la movilidad a miles de parapléjicos

En enero llegará a los centros de rehabilitación un esperado avance tecnológico en materia de movilidad. A pesar de su precio, en torno a los 75.000 euros, se abre una nueva puerta al uso de la robótica en las lesiones medulares. Otro modelo ideado en la Universidad de Berkeley estimulará la competencia por lograr más y mejores avances.

En 1997, la vida del empresario israelí Amit Goffer experimentó un punto de inflexión. No sólo para él, sino para miles de personas en todo el mundo. Goffer sufrió un accidente de tráfico que le dejó tetrapléjico. Una tragedia que, sin embargo, trajo unas consecuencias que han abierto las puertas a la esperanza en miles de personas dependientes de una silla de ruedas.

Además del duro proceso físico y psíquico de rehabilitación, el empresario comenzó tras el accidente con su particular lucha por superar las barreras que imponen las lesiones medulares liderando un proyecto de investigación para que los parapléjicos puedan reemplazar la silla de ruedas por unas «piernas robotizadas» con los que recuperar la capacidad de levantarse y poder caminar.

«ReWalk» es el nombre del robot que saldrá a la venta en pocas semanas. Se trata de un dispositivo con dos patas fijadas con unas cintas a las piernas del usuario y con un arnés a la cintura y los hombros para poder sujetar su peso. La batería recargable se transporta en una mochila, ofreciendo hasta tres horas y media de autonomía. 

Novedades en el sector tecnológico

Existía un modelo similar denominado «REX», que era controlado a través de un mando. También está en desarrollo para mediados de 2011 el dispositivo biónico «eLEGS», desarrollado en la Universidad de Berkeley y que aportará novedades en materiales y sensibilidad al movimiento. La batalla comercial está servida.

Detección del movimiento

El prototipo «ReWalk» detecta los movimientos del usuario y los traduce en movimientos de las articulaciones de las unidades motorizadas. El «andador» se controla mediante la detección de sutiles movimientos del centro de gravedad y los gestos que efectuamos con la parte superior del cuerpo al caminar.

La independencia del robot no es total. El usuario necesita muletas para sostener el equilibrio cuando se utiliza el dispositivo. Esto significa que sólo puede ser utilizado por parapléjicos. Goffer, que es tetrapléjico, no será por el momento capaz de utilizar su creación. Sin embargo, «Argo Medical Technologies», la empresa que creó este sistema, trabaja ya en una versión adecuada para tetrapléjicos.

El aparato completo pesa 15 kilos, pero no sólo permitirá a los usuarios tener más movilidad. Al permitir mantener una postura en vertical, ayuda a atenuar muchos de los problemas asociados con una silla de ruedas, como los problemas urinarios, respiratorios, cardiovasculares y digestivos.

Después de ser probado en diferentes ensayos clínicos en Israel y Estados Unidos, la compañía comenzará a vender el mecanismo a centros de rehabilitación de todo el mundo desde enero por un precio cercano a los 75 mil euros.