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Violencia de género

Publicado el 07/02/2017.

La violencia de género es una de las grandes lacras de la sociedad. A pesar de los esfuerzos realizados por las diferentes administraciones y organizaciones sociales las cifras siguen siendo escalofriantes, más de 900 mujeres muertas en los últimos 13 años., el teléfono de de atención a víctimas de malos tratos, 016, ha batido el record de llamadas en 2016. Pero hoy nos vamos a detener en la violencia de género ejercida sobre mujeres con discapacidad.

Según el Informe sobre violencia de género hacia las mujeres con discapacidad a partir de la macroencuesta 2015, publicado por la Fundación CERMI mujeres, la mayor frecuencia del tipo de violencias que sufren las mujeres con discapacidad, es psicológica emocional entendida como insultos, menosprecio, intimidación o amenazas verbales recibidos) así un 24,5% de las mujeres con discapacidad refieren haberla sufrido por parte de su pareja actual o por su anterior pareja, frente al 14% de mujeres sin discapacidad, siendo esta diferencia estadísticamente significativa.

La siguiente de las violencias es la referida por un 23% de estas mujeres con discapacidad que han padecido violencia psicológica de control (entendida como las actitudes relacionadas con los celos, con la vigilancia sobre horarios y actividades de la mujer, o con la imposición de obstáculos para que la mujer pueda ver libremente a sus amistades o familiares) por parte de su pareja actual o por su anterior pareja a lo largo de la vida, frente al 15,1% de mujeres sin discapacidad.

Respecto a la violencia física, las parejas actuales o anteriores han ejercido violencia contra las mujeres con discapacidad en un 11% frente al 4,7% de mujeres sin discapacidad, siendo esta otra gran diferencia estadísticamente

La desigualdad es la base de la violencia, que en las mujeres con discapacidad es mucho más acentuada, por tanto, están en una situación más proclives a ser víctimas de las violencias de género y a tener mayores dificultades para salir del ciclo de violencia. Como se afirma en la Estrategia Nacional para la erradicación de la violencia contra la Mujer, 2013-2016 de la Delegación del gobierno contra la violencia de género, las mujeres con discapacidad son víctimas de violencia de género con mucha mayor frecuencia que las mujeres que no sufren discapacidad.

En primer lugar es necesario poner de manifiesto que las mujeres con discapacidad están en riesgo de sufrir los mismos tipos de abusos y violencias que el resto de las mujeres, y además otras manifestaciones específicas relacionadas con su discapacidad

Por otro lado y en relación a datos últimos datos disponibles de mortalidad en España y discapacidad, la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género afirmó que de las 60 víctimas mortales por violencia de género del año 2015, el 5% (3 mujeres) tenían algún tipo de discapacidad o dependencia reconocidas, lo que supone el 8,33% de las víctimas mortales14.

Por otro lado, la degradación que sufre la imagen de las mujeres con discapacidad, no adaptada al prototipo de belleza que la sociedad ha creado, determina una merma en su autoestima haciéndolas especialmente vulnerables, sobre todo, cuando concurren ciertas variables como el aislamiento social, la falta de educación o los problemas de movilidad. Estos actos denigrantes amenazan su dignidad como cualidad inherente a su individualidad, influyendo de modo directo en el desenvolvimiento de su personalidad. Esto supone serios problemas para su integración en la sociedad y consecuencias negativas en su calidad de vida.

La autonomía desde un punto de vista económico es fundamental en la configuración de las violencias de género y la discapacidad.

La exclusión y el aislamiento de las mujeres con discapacidad de la sociedad en escuelas separadas, en instituciones residenciales, hospitales y centros de rehabilitación, y la falta de ayudas a la comunicación y movilidad, aumentan su grado vulnerabilidad ante la violencia y el abuso sexual, contribuyendo a la impunidad de los actos de violencia.

En conclusión, las mujeres que viven con una discapacidad se enfrentan no sólo al patriarcado sino también a otros sistemas de opresión que habrá que visibilizar incluyendo la experiencia de la discapacidad como diferencia relevante.

Estos son parte del resultado del estudio que pueden descargar se en su integridad de la página http://www.fundacioncermimujeres.es/.

Arturo San Román, Director de contenidos de Grupo Gestiona