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Unas 30 personas sufren cada año lesiones medulares por zambullidas en agua

La Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física (Sermef) ha alertado hoy de los riesgos de las zambullidas imprudentes en el agua y ha recordado que cada año entre 23 y 30 personas sufren una lesión medular como consecuencia del impacto de la cabeza con el suelo o con una roca.

En un comunicado, la Sermef ha pedido prudencia ante el comienzo del periodo estival, cuando tienen lugar la mayoría de estos accidentes, especialmente entre la gente joven, y ha alertado del riesgo sobre todo en ríos, lagos o incluso en el mar cuando el agua está turbia y no se ve el fondo porque detrás puede haber una rama de un árbol o una roca.

Ha recomendado asegurarse siempre de cuál es la profundidad de la superficie acuática antes de arrojarse al agua de cabeza y tirarse siempre con las manos por delante y la cabeza entre los brazos extendidos, de manera que se si se produce un impacto este sea contra los brazos y no contra la cabeza.

Ante un accidente de estas características, el jefe de Servicio del Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo, centro de referencia en España para el tratamiento de la lesión medular, Ángel Gil, ha señalado que lo primero que hay que hacer es sacar a la persona a tierra y ponerle en una superficie rígida.

Se debe mover el cuerpo en bloque para que no se produzcan lesiones a nivel del cuello y evitar mover la columna y comprobar que puede respirar y, si no puede, liberar su vía área y ponerle sobre una superficie rígida.

Nunca se debe trasladar al herido en un vehículo particular, sino llamar a los servicios de emergencia, ya que "muchas veces, con el ánimo de querer ayudar, se cometen errores por precipitación" y a veces, durante el traslado, las lesiones que son incompletas acaban por hacerse completas.