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Afecta a dos millones de españoles de entre 35 y 50 años

Pautas para prevenir un cólico nefrítico

Sufrir piedras en el riñón suele ser una experiencia dolorosa que afecta a dos millones de españoles de entre 35 y 50 años. Conoce por qué se produce y cómo puedes evitar su aparición.

Una piedra en el riñón es un trozo de material sólido que se forma dentro de este órgano. Se produce porque existe una saturación de minerales y sales ácidas en la orina. Es decir, cuando hay niveles altos de calcio, oxalato y fósforo.

Estas sustancias están presentes en algunos alimentos como la leche, el queso, las sardinas, las carnes, el marisco, las espinacas o los frutos secos. Y también en algunos medicamentos. Por regla general estos elementos se encuentran en la orina, pero no producen problemas si están en unos niveles bajos.

Una piedra pequeña puede permanecer en el riñón o descender por las vías urinarias sin ocasionar problemas y apenas molestias. Pero una más grande puede llegar a atascarse. Esto provoca la obstrucción del flujo de orina y ocasiona un dolor agudo y sangrado en la orina.

Se experimenta dolor súbito, intenso y cólico (intermitente) en la región lumbar y en los costados, que puede extenderse hacia las ingles y el abdomen.

Se producen ganas de orinar con frecuencia, pero intentarlo puede ser un suplicio. El orín suele aparecer con sangre, opaco y con un olor desagradable. A estos síntomas le suelen acompañar náuseas, vómitos, sudoración, ansiedad, escalofríos y fiebre.

Pautas para evitar piedras en el riñón

1. Bebe mucho líquido

Pero no cualquier tipo de líquido, sino sobre todo agua para incrementar la producción de orina. De esta forma, evitamos que se acumulen las sustancias que pueden dar lugar a las piedras.

También podemos consumir infusiones, zumos y caldos, pero hay que evitar el té y las bebidas alcohólicas, como la cerveza, ya que son ricas en oxalato.

Para saber si estamos bebiendo suficiente agua hay que mirar la orina. Si el color es amarillo claro indica que estamos bebiendo lo que nuestro cuerpo requiere. En cambio, si es amarillo oscuro o naranja es señal de que tenemos que beber más.

2. Controla tu dieta

La alimentación tiene un papel fundamental en el tratamiento de las piedras en el riñón. Se recomienda limitar la cantidad de carnes y pescados. Las dietas que contienen muchas proteínas incrementan el riesgo de padecer piedras, porque facilitan su crecimiento.

Además, un exceso proteico aumenta la pérdida de calcio por la orina. Al igual que ocurre con el azúcar de absorción rápida (pasteles, mermeladas, miel, etc.).

3. Haz ejercicio

El ejercicio siempre es bueno y para evitar piedras en los riñones cuanto más se sude mejor. Cuando practicamos alguna actividad física transpiramos sal. De esta forma, los huesos pueden retener mejor el calcio, en vez de que se acumulen en los riñones.

4. Reduce la sal

Una persona, en circunstancias normales, debería consumir 5 gramos de sal al día según la Federación Española de Nutrición. Y cuando hablamos de alguien que sufre cálculos renales la cantidad debería disminuir.

Sin embargo, la OMS, Organización Mundial de la Salud, asegura que los españoles tomamos de media 9,8 gramos de sal al día, lo que provoca que cada vez más gente esté expuesta a sufrir piedras en el riñón.