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Los microbios están presentes en todos lados, incluso en nuestro cuerpo

Cómo combatir los microbios del hogar

Una de cada diez personas considera que evitar los espacios y el transporte público es la mejor forma de no coger un resfriado o una gripe, según señala el Hygiene Council y recoge "ABC".

Sin embargo, y tal como advierte el propio organismo internacional, nuestro hogar, contrariamente a lo que se piensa también puede ser un foco de infección. Convivimos con una gran variedad de microorganismos que hacen necesario tomar algunas medidas básicas de higiene para evitar la proliferación de infecciones en casa aunque no todos nos provocarían enfermedades.

Donde más cuidado hay que tener es en la cocina. Para que te hagas una idea, solo la pila de la cocina tiene 100.000 bacterias más que el baño, según señala el Hygiene Council y algunos de sus objetos más utilizados, como el paño, es uno de los elementos más sucios de toda nuestra casa. Por ello, el Consejo de Higiene Global recomienda utilizar paños desechables, o también ponerlos en remojo con desinfectante durante todo la noche. O, incluso, meterlos en la lavadora, o en el microondas para matar las bacterias.

También hay que tomar medidas de higiene con las tablas de cortar porque los microorganismos patógenos que entran en nuestros hogares pueden sobrevivir durante largos periodos de tiempo y desde las superficies pueden pasar a nuestras manos y de estas a otras superficies o a otras personas.

«Parece razonable pensar que en la cocina hay más microbios porque se manipula más, hay alimentos que vienen de fuera y que a su vez tienen microbios, por ejemplo verduras que vienen del suelo, el huevo que puede venir contaminado de origen (por ejemplo, con salmonela) o las carnes si no se cocinan lo suficiente», señala Juan Antonio Sáez Nieto, jefe de área de bacteriología. En cualquier caso, Nieto matiza y asegura que normalmente no son patógenos y que se trata de microorganismos ambienteles y que no hay riesgo de infección, aunque siempre puede haber algún microbio oportunista o que afecte a una persona inmunocomprometida.

Pero si el paño es lo más sucio de nuestro hogar, ¿cómo limpiamos nuestros platos, que es donde comemos y por ello deben estar tan limpios como las superficies donde manipulamos alimentos?

«Es indifirente dejar que se ocurran o secarlos. Los platos se lavan con agua ya clorada de la red y además, se usan detergentes que tienen bactericidas aunque eso no implica que algunas resistan. En cualquier caso, se puede usar un paño limpio y seco», señala Nieto.

«No somos estériles»

De todas formas, matiza el experto, no supone ninguna gravedad que haya microbios en las casas y además, muchos no son patógenos. «Nosotros también tenemos microbios, no somos seres estériles, están presentes en nuestros fluidos, en la piel...solo en la boca hay 300 especies diferentes».

«Es un situación muy extrema que se utilice un paño sucio y contaminadoy que eso lleve a que aparezcan microbios, deberían ser dosis muy grandes y encima patógenos para que haya una situación de gravedad», matiza.

Crecen a determinada temperatura

Por otro lado, las bacterias patógenas se reproducen en determinadas condiciones, por ejemplo, crecen a 37 grados. «En el hogar no están a esa temperatura, las bacterias patógenas no suelen estar en un plato mucho tiempo porque no es un ambiente lógico, viven dentro de mucosas y en sitios más propicios, a menos que en el plato haya mucha contaminación y restos», concluye el experto.

Para hacerse una idea de cuán frecuentes son las bacterias en nuestro entorno, un estudio del Hygiene Council señala que la E.coli está presente en un tercio de los paños de cocina, según un estudio del organismo internacional. Pero Sáez Nieto señala que la E.coli está en todas partes: en el ambiente, en el hombre, en los alimentos, en el agua.. y que la mayoría no son patógenas. Aunque matiza que «no lo son para el individuo portador pero puede serlo para otra inmunocomprometida».