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El uso de aspirina no alteró el grado de hematuria

La aspirina en baja dosis no aumenta el riesgo de hematuria microscópica

En los adultos sanos que toman una aspirina de baja dosis todos los días no aumenta el riesgo de padecer hematuria microscópica, según revela un estudio de Corea. En un estudio sobre adultos sin síntomas, los autores no detectaron una asociación entre el consumo de aspirina y la hematuria microscópica en análisis cruzados o longitudinales, según publica en una Carta de Investigación en JAMA Internal Medicine el equipo de Chang Wook Jeong, del Hospital de Bundang de la Universidad Nacional de Seúl.

"Muchos pacientes son derivados a (la) clínica urológica para evaluar la hematuria microscópica. Nuestros resultados sugieren que los médicos deberían utilizar el mismo enfoque para (evaluar) las causas de la hematuria microscópica en las personas que usan o no aspirina", dijo Jeong. Los pacientes "no necesitan dejar de tomar aspirina, aun cuando tengan hematuria microscópica en los controles de rutina".

La hematuria bruta o cualquier síntoma asociado con la hematuria microscópica deberían estudiarse, según dijo Jeong, que recomendó incluir un nuevo urinálisis, el test de glóbulos rojos dismórficos (GRD), la citología urinaria, la tomografía de riñones y vejiga o urografía por TC, y la cistoscopía.

Se estima que más de un tercio de los adultos de Estados Unidos toman aspirina todos los días para prevenir trastornos cardiovasculares. La aspirina aumenta el riesgo de sangrado, en especial las hemorragias gastrointestinales y el ACV hemorrágico. Pero se desconoce la relación entre el uso de aspirina en baja dosis y la hematuria microscópica en la población general sin síntomas.

El equipo obtuvo información de 56.632 adultos sanos a los que se les había realizado una evaluación general entre el 2005 y el 2010 en el Centro de Promoción de la Salud de su centro; el 7,5 por ciento (4.254) tomaba una aspirina todos los días. El 6,2 por ciento (3.517) tenía hematuria microscópica (más de cuatro glóbulos rojos por campo.

Los autores no observaron diferencia en la prevalencia de la hematuria microscópica entre los que usaban o no aspirina (6,1 versus 6,2 por ciento). El uso de aspirina no alteró el grado de hematuria.

La hematuria microscópica aumentó con la edad: la prevalencia fue del 4,1 por ciento en los de 20 años, del 5 por ciento en los de 30, del 5,9 por ciento en los de 40, del 6,6 por ciento en los de 50, del 7,8 por ciento en los de 60 y del 9,1 por ciento en los mayores de 70 años.

En el análisis de regresión logística, el uso de aspirina no aumentó el riesgo de hematuria microscópica (OR=1,0; p=0,79).

Al 17,3 por ciento de los participantes con hematuria al inicio del estudio (9.199) se le realizó por lo menos un test de seguimiento a los 13 meses de la pesquisa original. En la segunda pesquisa, la incidencia de hematuria microscópica fue del 4,4 por ciento en los usuarios de aspirina y del 4,1 por ciento en los no usuarios (p=0,67).

Tampoco hubo diferencia en la tasa de hematuria microscópica persistente entre los usuarios o no de aspirina. El 56,3 por ciento de los 1.619 participantes (911) con hematuria microscópica al inicio del estudio, a los que se les realizó un segundo urinálisis dentro de los 12 meses, tenía hematuria microscópica y las tasas eran similares entre los que usaban o no aspirina (60,6 versus 56 por ciento; p=0,39).

Jeong espera que esta información les sirva a los médicos clínicos, ya que "no hay guías para esta situación".