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El 70% del gasto sanitario se debe a la carga que supone el tratamiento de las enfermedades crónicas

Fracaso terapéutico

Los tiempos en los que el cometido de la industria farmacéutica se limitaba a tratar de sacar al mercado una buena pastilla y que ésta se recetara masivamente por los médicos están llegando al fin. La crisis económica que sufren en mayor o menor medida casi todos los países del mundo agudiza el ingenio y los agentes sanitarios (gestores, médicos, enfermeros, farmacéuticos...) están reflexionando para cercenar las bolsas de ineficiencia terapéutica que están muy asentadas en la práctica médica. De lo contrario, la doble perversión que muchas veces ocurre se institucionalizaría peligrosamente. No se debe tirar el dinero y además no solucionar el problema al paciente.

El 70% del gasto sanitario se debe a la carga que supone el tratamiento de las enfermedades crónicas. Los pacientes que tienen patologías que les acompañarán siempre necesitan algo más que unas recetas periódicas de fármacos que han dado resultado en un selectivo ensayo clínico para poder conseguir la aprobación de las autoridades competentes. Con eso y con el "vuelva a revisión dentro de seis meses" no hay garantía alguna de que así se controlará un poco la enfermedad crónica que se pueda sufrir.

Ahora ya sabemos -porque el número de estudios que lo prueban es abrumador- que un porcentaje muy alto de pacientes no consume sus pastillas de una forma adecuada. De hecho, un porcentaje alto ni siquiera las toma. Ahora ya sabemos que un porcentaje elevado de pacientes apenas modifica sus hábitos de vida de la misma manera que ahora ya sabemos que la adherencia a hábitos de vida saludables es algo en general más importante que el mejor y más caro de los medicamentos. Puesto que la situación empieza a ser kafkiana, a pocos les queda alguna duda de que el sistema tiene que dar un giro muy marcado.

Y la primera que tiene que cambiar es la industria farmacéutica y la de tecnología médica. En el reciente informe que acaba de publicar PricewaterhouseCoopers, 'Diez temas candentes en la Sanidad Española para 2013' se expresa claramente.

"Estas industrias tienen que dar un paso más allá del de ser meros suministradores de un producto", que es lo que aún sigue haciendo el sector. Pero para que eso ocurra habría que implicarse en una cadena de valor en donde la píldora o el catéter sea sólo un elemento más de la hoja de ruta por la que cualquier paciente tiene que transitar.

El dilema que puede presentarse es el de si unos y otros lograrán variar un poco el rumbo que ahora siguen. Únicamente aquéllos que sean capaces de aceptar una realidad incontestable, innovar más allá de las pipetas de los laboratorios e integrarse en un ecosistema armonizado que sirva de forma más eficiente a los pacientes podrán sobrevivir. Los que no lo consigan, más tarde o más temprano desaparecerán. Ha pasado muchas otras veces en la Historia.