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No reducen el riesgo de enfermedades graves

Los chequeos rutinarios no sirven

Como si de un coche se trataran, muchas personas pasan periódicamente su particular 'ITV' médica. Se someten a análisis de sangre y de orina, controles de hipertensión y de azúcar, electrocardiogramas, revisiones de vista... Todo con el objetivo de prevenir posibles enfermedades, de detectar cualquier problema antes de que sea demasiado tarde.

Sin embargo, estos chequeos generales podrían no tener ninguna utilidad, tal y como señala una revisión publicada esta semana en la 'Biblioteca Cochrane'. Según sus conclusiones, los reconocimientos rutinarios no reducen el riesgo de muerte ni previenen enfermedades graves, como las cardiovasculares o el cáncer. "Nuestros resultados no respaldan el uso de los chequeos destinados a la población general", señalan los autores del trabajo, liderados por Lasse T. Krogsboll, del Nordic Cochrane Centre de Copenhague (Dinamarca).

Esto no significa que los médicos deban dejar de realizar pruebas y controles preventivos "que estén motivados clínicamente", subrayan los investigadores, ya que "probablemente esa sea una importante razón para explicar por qué no se observa ningún efecto [beneficioso] de los chequeos".

Lo que muestran las cifras, remarcan, es que no deberían ponerse en marcha iniciativas de salud pública que sistemáticamente ofrezcan reconocimientos médicos generales, informa "El Mundo"

Revisión sistemática

Los autores de este trabajo repasaron a conciencia 14 ensayos previos sobre el tema que contaban con los datos de 182.880 personas. Todos estos estudios comparaban la evolución de pacientes que se habían sometido a chequeos generales frente a otros que no lo habían hecho.

Esta revisión sistemática no mostró efectos beneficiosos notables relacionados con los reconocimientos médicos. Ni reducían el riesgo de muerte general, ni el de enfermedad, ni las muertes relacionadas con las enfermedades cardiovasculares o el cáncer. Tampoco parecía repercutir sobre otros marcadores, como visitas a especialistas o al hospital, si bien muchos de los trabajos analizados carecían de datos claros sobre estos últimos factores.

"Una razón para esta aparente falta de efecto puede ser que los especialistas de atención primaria identifican previamente e intervienen cuando sospecha de que un paciente tiene un alto riesgo de desarrollar una enfermedad", señalan los científicos en el texto.

Además, sugieren, también es posible que "aquellos que tienen un riesgo más alto de enfermar también sean más reacios a someterse a chequeos sanitarios". En sus conclusiones, estos autores subrayan que la mayoría de estudios previos no ha analizado los posibles efectos 'dañinos' de someter a la población general a chequeos rutinarios, como 'sobrediagnósticos' o tratamientos innecesarios, por lo que reclaman investigaciones sobre el tema.

Situación en España

En nuestro país, las revisiones generalizadas no se indican en la sanidad pública, aunque, tal y como indica Julio Zarco, médico de familia y secretario del Observatorio de Adhesión al Tratamiento, "sí hay personas que acuden a la consulta buscando estas revisiones".

"En estos casos, intentamos hacer educación sanitaria, informar al paciente de que, si no están indicadas, estas pruebas no se realizan porque no hay evidencias de que lleven a descubrir con tiempo enfermedades", señala.

Para este especialista, lo que sí es importante es realizar determinadas pruebas a modo de despistaje en grupos concretos de población. "Por ejemplo, si hay un historial familiar de casos de cáncer de colon".

"En estos casos es fundamental una detección precoz y determinadas pruebas son necesarias. Pero pedir una revisión generalizada de rutina sin ninguna indicación es simplemente una mala práctica de salud pública y de gestión", concluye.