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Consumir pocos líquidos y una dieta inadecuada puede causar su formación

La aparición de cálculos renales no es un juego

Los cálculos renales, o piedras en el riñón como también se les conoce, no suelen mostrar síntomas, salvo que emigren al uréter. En este caso, pueden dar lugar a un cólico nefrítico, una patología que, según afirman los especialistas, produce uno de los dolores más intensos que se pueden experimentar.

Prevenir la aparición de los cálculos pasa por hidratarse abundantemente (de 6 a 8 vasos diarios) para producir suficiente orina, y llevar una dieta variada, baja en sodio y en proteínas animales, entre otras medidas.

Determinadas sustancias de la sangre, que resultan nocivas para el buen funcionamiento del organismo, son eliminadas por medio de la orina, a través de las vías urinarias. “Algunas de ellas presentan altas concentraciones, lo que puede hacerlas precipitar y dar lugar a la formación de cálculos renales, una patología que también se conoce como litiasis urinaria”, explica José Antonio García Donaire, especialista en Nefrología del Hospital USP San Camilo de Madrid.

“Dependiendo de la sustancia que precipite en la vía urinaria, tendremos distintos tipos de cálculos. Los más frecuentes están relacionados con el calcio, como los de oxalato cálcico y fosfato cálcico. También pueden aparecer cálculos de ácido úrico y otros menos habituales como los de cistina, fosfato amónico magnésico o carbonato de apatita”, señala.

Unos, más propensos que otros

Hay personas que tienen más probabilidad de presentar cálculos renales. “Los pacientes con alteraciones metabólicas genéticas son especialmente proclives a sufrir litiasis urinaria. También lo son las personas sedentarias, estresadas y las que portan sondas o catéteres permanentes”, afirma García Donaire.

La mayor parte de los pacientes con litiasis renal “tiene algún trastorno en la absorción, metabolismo o excreción de los componentes de los cálculos (calcio, ácido oxálico, ácido úrico), de los inhibidores de la formación de cálculos (ácido cítrico y magnesio) o de la acidez de la orina”, indica José Enrique Robles, miembro del Departamento de Urología de la Clínica Universidad de Navarra.

Hay maneras de prevenir su aparición

Para prevenir la aparición de los cálculos en los riñones resulta fundamental someterse a chequeos periódicos de salud con análisis de sangre y de orina. De esta manera, el médico podrá observar si existe una posible alteración metabólica.

“Si se detecta, para evitar los síntomas, el paciente debe seguir las recomendaciones de su médico en cuanto a nutrición, hidratación y, si es necesario, medicación específica”, manifiesta el especialista.