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Los especialistas recomienda un mínimo de ocho horas diarias de sueño

Consejos para dormir mejor

Un buen descanso resulta fundamental para todas las personas que realizan actividades extenuantes, así como también para las personas más sedentarias. A través de los procesos que se accionan cuando dormimos, nuestro organismo repone energías y al mismo tiempo se mantiene estable como conjunto de sistemas.

Sin embargo, debido a una serie de distintas causas, como el estrés y la ansiedad, el poco tiempo disponible, la saturación física y mental y demás, muchas personas han desarrollado malos hábitos de descanso.

Si eres una persona que siente que no duerme las horas suficientes (8 hs diarias mínimas), que, durmiendo las horas que tienes que dormir, igualmente sientes tu cuerpo cansado, o simplemente eres una persona curiosa, es probable que la siguiente información, publicada en "Blog de Farmacia", te resulte interesante.

Consejos para dormir bien

1. Hábito

Lo que queremos decir con hábito, en relación al dormir bien, es lo siguiente: nuestro cuerpo funciona correctamente a través de procesos a los que lo acostumbramos. Es importante comprender que si programamos nuestro organismo a dormirse y levantarse todos los días a las mismas horas, éste se acostumbrará y será más fácil dormir.

No te preocupes si al principio no puedes dormirte y levantarte siempre a las mismas horas. Tu cuerpo requerirá su tiempo para acostumbrarse.

2. El dormitorio

Es fundamental que el dormitorio sólo se utilice para dormir y tener relaciones sexuales. Durante el día, mantente lejos de tu dormitorio, realizando siempre tus actividades fuera de él. De esta forma, estás habituando a tu cuerpo y a tu mente a que cuando entres al dormitorio, lo harás para dormirte. Si confundes a tu cuerpo con otras actividades, es muy probable que no logres dormir de inmediato, como de la forma contraria.

3. El ambiente

El ambiente en el que dormimos es fundamental. Sin embargo, tenemos que “setearlo” o configurarlo para que podamos sentirnos cómodos en él. Antes de acostarte a dormir, puedes prender luces bajas, poner música suave, prender una esencia con algún aroma que te resulte agradable, calentar el aire para que no sientas frío y todo lo que se te ocurra que facilite la comodidad de ese espacio.

4) Utilización del dormitorio

El dormitorio sólo deberá ser utilizado para dormir y para tener relaciones sexuales, pero para nada más. Retira todos los dispositivos electrónicos: televisores, computadoras, equipos de audio, teléfonos y demás. El dormitorio será el lugar en el que deberías descansar. Si no puedes dormirte, levántate de la cama, y ve a la cocina, o al comedor. Cuando tengas sueño, vuelve a la cama y así sucesivamente. Este consejo acostumbra a tu cuerpo a que cuando está recostado en tu habitación, se relaje.

5) La cena

No comas e inmediatamente vayas a acostarte a dormir. Procura cenar algunas horas antes de ir al dormitorio. De ésta manera, dejarás que tu cuerpo se encargue de finalizar las funciones digestivas y luego se “centre” en las funciones de descanso.