Está usted en: Divulgación sanitaria -> Tratamientos

Sólo un 25% de los hombres con un daño en su médula tiene erecciones durante una relación sexual

Cómo mejorar la disfunción eréctil en los lesionados medulares

Cialis es una terapia segura y eficaz para mejorar la función eréctil en hombres que presentan impotencia como consecuencia de una lesión medular, según los resultados de un estudio con participación española.

Las lesiones medulares se producen en la mayoría de las ocasiones en personas jóvenes y la disfunción eréctil se encuentra dentro de sus múltiples consecuencias negativas. Según diferentes estudios, tan sólo un 25% de los hombres con un daño en su médula tiene erecciones durante una relación sexual.

Con la aparición de los inhibidores selectivos de la fosfodiesterasa, como Viagra, Levitra o Cialis, la vida sexual de muchas personas ha mejorado. Este también es el caso de los lesionados medulares. Antes de la comercialización de estos productos el tratamiento para la disfunción eréctil se limitaba a las inyecciones intracavernosas, es decir, la inoculación de sustancias vasoactivas en el pene unos minutos antes de tener la relación.

"Cialis tiene ventajas [sobre otros fármacos de efecto similar, como Viagra] ya que su vida media es más prolongada. A aquellos hombres que no tienen relaciones sexuales estables, y con una actividad mayor durante los fines de semana, les recomendamos un inhibidor de la fosfodiesterasa con una vida media prolongada. También lo hacemos para los que sean muy jóvenes y tengan una actividad sexual más intensa", explica Antonio Sánchez Ramos, responsable de la Unidad de Sexualidad y Reproducción Asistida del Hospital Nacional de Parapléjicos en Toledo y uno de los autores de este trabajo publicado en 'Archives of Neurology'.

Grado de impotencia

En el estudio, realizado por investigadores de diferentes países europeos y patrocinado por la compañía Lilly, fabricante de Cialis, participaron 197 hombres con lesiones medulares. Estos sujetos contaban con una pareja estable y su edad media era de 38 años. Después de cuatro semanas sin recibir tratamiento, periodo durante el que se evaluó su grado de impotencia, 142 varones fueron asignados a recibir tadalafilo (Cialis), y el resto, 44 personas, tomaron un placebo (sustancia inactiva).

Antes de empezar la terapia, el grado de disfunción eréctil, medido a través de un índice internacional para este trastorno, era similar en ambos grupos. Sin embargo, después de llevar 12 semanas con esta terapia (una dosis de 10 o 20 mg administrada a demanda), el 84% de los participantes que tomaban cialis declaró que sus erecciones habían mejorado.

Así, los varones tratados con tadalafilo lograron una penetración con éxito en el 75% de los intentos frente al 41% de los que recibieron placebo. El porcentaje de relaciones sexuales satisfactorias por participante fue del 75% para el primer grupo frente al 41% para el segundo. Además, para algunos participantes la frecuencia en la eyaculación y el número de orgasmos mejoró significativamente con esta terapia.

"Hay que dejar claro que la mayoría de los lesionados medulares tienen abolida la eyaculación y la respuesta orgásmica. En esos casos, Cialis sólo tendrá efecto sobre la función eréctil", explica Antonio Sánchez Ramos.

"Lo que observamos también en el estudio es que el perfil de una buena respuesta al tratamiento es el de un paciente con una lesión medular alta, por encima de la D12 [de cintura para arriba], y que tengan alguna erección involuntaria", comenta este experto.

Una nueva vida sexual

En función de a qué altura de la médula se encuentre la lesión y el daño que se haya producido (rotura completa o incompleta) así será la repercusión sobre el resto del organismo. Equívocamente se puede pensar que las personas que tienen menos movilidad son las que presentan una respuesta sexual más pobre. No es así. La función sexual depende de si hay repercusión en el centro parasimpático, parte del sistema nervioso situado en la zona sacra que inerva los genitales.

Si la lesión ocurre en la médula a nivel de las vértebras cervicales o dorsales, esta zona nerviosa no sufrirá ningún deterioro y la persona puede tener erección con la estimulación genital. El problema es que estas erecciones no se mantienen. De ahí que estos fármacos sean útiles en estos casos. "De hecho, las personas con tetraplejia [inmovilidad de los brazos y piernas] suelen responder mejor a estas terapias porque no tienen dañado el centro parasimpático", aclara este especialista.

Por eso este médico insiste en que no hay que generalizar. "No hablo nunca de la sexualidad del parapléjico porque la sexualidad es individual. Dependerá de la pérdida de sensibilidad que tenga, del tipo de erección, de la respuesta orgásmica y de la eyaculación. Además, hay personas con lesión medular que no tienen alterada su función sexual", explica.

Por otro lado, en este y otros centros el tratamiento a estos pacientes no está dirigido exclusivamente a la disfunción eréctil, "si no viene acompañada de un cambio hacia un nuevo modelo de respuesta sexual, se quedaría incompleto", asevera Sánchez Ramos. El abordaje debe ser interdisciplinar, como el que se hace en el Hospital Nacional de Parapléjicos, en el que participan tanto rehabilitadores, sexólogos, psiquiatras y psicólogos.

"Las relaciones sexuales dependen mucho de la comprensión que la persona tenga sobre su nuevo modelo de respuesta sexual. El paciente debe tener claro que aunque consiga una erección lo suficientemente intensa puede no ir acompañada de sensación de orgasmo, ya que está abolida en un alto porcentaje de ellos. Por eso no debemos centrarnos en una respuesta sexual genitalizada", concluye.