Está usted en: Divulgación sanitaria -> Tratamientos

La inteligencia artificial permite realizar desprescripciones a gran cantidad de pacientes

Analizar medicamentos a 150 pacientes por minuto

En un entorno en el que el consumo de medicamentos no hace más que crecer y el paciente polimedicado es norma, una herramienta para hacer el camino inverso, retirar medicación, se ha vuelto fundamental para el profesional farmacéutico, en particular, y sanitario, en general.

Los softwares implicados en la desprescripción, un concepto al que muchos todavía tienen que acostumbrarse, permiten la toma de decisiones individualizadas basándose en los principales criterios para simplificar la terapia.

Sin embargo, el problema es que con las herramientas actuales (Medstopper, Check the meds) se introducen los medicamentos uno a uno. "Si tienes que introducir los miles de tratamientos del hospital, vas a acabar exhausto", explica David García Marco, del Hospital de Parapléjicos, de Toledo.

"Se puede ir desprescribiendo en situaciones concretas clínicas de forma automática. Llevamos 14,6 millones de tratamientos en 52 hospitales", comenta. Una herramienta similar se usa para residencias, donde el paciente es, por definición, frágil y polimedicado.

El sistema analiza 150 pacientes por minuto. Señala los medicamentos que son peligrosos y permite realizar la desprescripción priorizando por grupos de medicamentos", explica.

Los tratamientos a revisar son muy elevados, y dependiendo de los criterios usados se revisan entre un 25 por ciento y un 48 por ciento de los tratamientos, cifra que se puede elevar hasta el 73 por ciento en centros sociosanitarios.

García Marco que la desprescripción se realiza en equipo, junto al geriatra, "no es un planteamiento sólo desde la farmacia". Las decisiones se comunican al paciente, tienen que ser explicadas para que acepten de buen grado la retirada de fármacos.

Sin embargo, la experiencia del uso de la informática para optimizar la medicación es una opción puntera un fundamental de una práctica, la de la desprescripción, que cada vez más sistemas sanitarios están girándose hacia ella.