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La Paz, Bolivia

Sólo mil personas con discapacidad reciben atención médica en instituciones especiales

A nivel departamental existen aproximadamente 20 mil personas con discapacidad, de las cuales 300 son acogidas en centros especializados de La Paz y anualmente la cifra de atención llega hasta mil personas, según los datos del Servicio Departamental de Gestión Social (Sedeges).

Nadiesta Vargas, jefa de la Unidad de Atención a Personas con discapacidad, informó que el Sedeges está a cargo de cinco centros especializados que al momento albergan a 300 personas con capacidades diferentes, además se atiende a personas externas de 900 hasta mil por año.

Expresó que los programas que actualmente tiene el Sedeges tendría mayor alcance a nivel departamental si los municipios incluyeran áreas de discapacidad, con lo que habría mayor y mejor coordinación. “Pero pocos municipios están trabajando con este tema por lo que el resultado no es tan efectivo”, lamentó.

Según la especialista, la Unidad de Atención a Personas con Discapacidad del Sedeges es la única, a nivel Bolivia, que atiende a personas con diferentes tipos de discapacidad: física, mental, atención de aprendizaje y auditiva.

“Son centros especializados con profesionales de diferentes áreas, tiene renombre nacional e internacional, vienen docentes de diferentes países, en otros Sedeges del país no hay centros de albergue en etapa de rehabilitación”, explicó Vargas.

Sin embargo, lamentó que aún exista el tabú, en la sociedad boliviana, de mantener encerrado y casi escondido a un familiar con discapacidad o incluso se proceda al abandono y olvido de ellos.

“Creemos que se debe trabajar el vínculo familiar, dejar en un centro a una persona con discapacidad no es la solución, se debe hacer la inclusión social, que la familia trabaje junto a su pariente, buscando el lado positivo de las personas, ellos tienen capacidad y voluntad de poder aprender”, manifestó.

Informó que por este motivo existe el objetivo de demostrar a los familiares que las personas con discapacidad pueden apoyar e incluso aportar económicamente al hogar. El Sedeges cuenta con un programa de inclusión social, conformado por cuatro talleres: corte y confección, productos artesanales, repostería- panadería y serigrafía.

“Lo que se busca es que la población externa venga y que no haya el tabú de tener una persona con discapacidad en la familia, tenemos una sociedad cerrada. Pero queremos que los familiares acepten y juntos busquemos una respuesta”, dijo.

La formación en los talleres se crearon para dar un oficio a las personas con discapacidad de acuerdo a sus desenvolvimiento, se realiza una evaluación previa a las personas que llegan hasta los centros, mediante un examen biopsicosocial, para determinar en qué taller pueden desempeñarse, según Vargas.

Explicó que en estos talleres se forman núcleos productivos de forma grupal. “Ellos trabajan en grupo necesariamente, con el apoyo de los compañeros, si lo dejamos a uno solo el resultado no es óptimo, en cambio cuando están en grupos de tres personas, entre ellos, se van apoyando y ayudando”, argumentó.

Informó que el programa de inclusión social tiene dos granjas productivas, Kallutaka, que se encuentra en el camino a Laja y la de Yanacachi en el municipio del mismo nombre, en estos lugares las personas con discapacidad adultas realizan labores de agronomía.

Uno de los objetivos que se trazaron a mediano plazo en la Unidad de Atención personas con Discapacidad, es la creación de microempresas con proyectos productivos de exportación.

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