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Bolivia

La Policía interviene en una huelga de hambre de discapacitados

Efectivos de la Policía Nacional intervinieron con violencia la huelga de hambre que las personas con discapacidad llevaban a cabo en las puertas del Ministerio de Justicia de Bolivia.      “Ellos (los policías) nos rodearon y nos subieron rápido a las patrullas como si fuéramos delincuentes”, relató Juan José Barreda, secretario de comunicación de la Confederación de Discapacitados de Bolivia.      Según los dirigentes del sector, ante la actitud de los policías, los manifestantes intentaron echarse en el piso como una forma de resistencia; sin embargo, los efectivos no les dieron tiempo y empezaron a meterlos violentamente en unas camionetas policiales.      Para evitar que los policías lastimasen a los niños con discapacidad que estaban en el piquete, dos madres de familia los protegieron y trataron de impedir que fueran subidos a los automóviles. En ese momento fueron víctimas de graves abusos, según testimonio de las mujeres.      “Por tratar de salvar a los niños (...) me metieron corriente por todo lado, me jalaron el cabello y cuando me subieron en la camioneta me empezaron a golpear”, indicó María, mientras mostraba las contusiones en su cuerpo.      El abogado del sector con discapacidad, Mario Ferrier, dijo que la intervención no duró más de diez minutos, pues había cuatro policías por persona y usaron gases lacrimógenos.      Una vez en las camionetas, los discapacitados fueron trasladados al hospital General, porque, presupone Ferrier, los policías creían que los huelguistas estaban débiles, ya que horas antes dos personas fueron dadas de baja del ayuno voluntario y trasladadas al nosocomio.      El médico internista del hospital General, Claudio Montenegro, confirmó que cuatro personas fueron atendidas de urgencia por intoxicación por gas lacrimógeno.      Sostuvo que no hubo lesiones graves, por lo que dieron de alta en una hora a todos los discapacitados que fueron trasladados al hospital, excepto a uno de ellos que sufre de epilepsia. El activista de la Asamblea de Derechos Humanos Boris Antezana dijo que el “atropello policial” es una vulneración a los derechos de estas personas y ello se denunciará a la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas (ONU) y a la Organización de Estados Americanos (OEA).