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Panamá

Se construirán corredores de accesibilidad universal

La Municipalidad construirá corredores de accesibilidad universal, en el marco de políticas que pretenden “suprimir las barreras y obstáculos en edificios y en la ciudad para minimizar las dificultades para la plena integración social de las personas con discapacidad”, de acuerdo a lo manifestado por la intendenta de Paraná, Blanca Osuna.

Se trata de la ejecución de 200 rampas en el microcentro, el mejoramiento de veredas y la supresión de inconvenientes en la vía pública.

Los corredores constituyen una política del Estado municipal “para garantizar el derecho y el acceso a la ciudad, con el fin de la plena realización de todos los derechos humanos y las libertades fundamentales, para asegurar la dignidad y el bienestar colectivo en condiciones de igualdad, equidad y justicia, ya que todas las personas tienen derecho a encontrar en la ciudad las condiciones necesarias para su desarrollo”, dijo Osuna.

El secretario de Planeamiento e Infraestructura, Guillermo Federik, precisó que el programa de ordenamiento y mejoramiento urbano se aplicará en una primera etapa en el microcentro, que implicará “medidas para facilitar la transitabilidad de las personas en sillas de ruedas, con capacidades diferentes, de niños y ancianos”.

Para facilitar la circulación peatonal autónoma y segura de todas las personas, con y sin discapacidad, se trabajará en corredores de accesibilidad universal a modo de itinerarios, ya que se pretende “garantizar circuitos seguros y favorecer que en el microcentro la circulación peatonal esté sobre la vehicular”.

Una de las partes fundamentales de los corredores implicará la construcción de rampas en correspondencia con las líneas de cruce, “que se comenzarán a realizar desde la semana próxima, en el marco del programa de repavimentación del microcentro”, dijo el arquitecto, quien precisó que se intervendrán 50 calles, por lo que se construirán 200 rampas, que tendrán un texturado que permitirá a la persona no vidente percatarse de que está llegando a una boca calle. Además, “se recambiarán veredas que no reúnan las condiciones que establece el Código Urbano, es decir, que no están en buenas condiciones, por lo que se las sustituirá por antideslizantes y se recuperarán las inversiones de recambio cobrándoselas a los frentistas a los que se le realizará el trabajo”.

También, “la Dirección de Fiscalización Urbana intimó a los propietarios que poseen carteles u otros obstáculos en la vía pública para que los saquen”, comentó el secretario.

El trabajo de los corredores se hace de forma articulada “desde la Subsecretaría de Planificación municipal, junto el Instituto Provincial de Discapacidad (Iprodi), las Direcciones de Integración al Discapacitado (CEMI) y de Fiscalización Urbana”.

Luego de esta primera etapa que implicará la Unidad Municipal 1, la Municipalidad continuará los circuitos “en las principales avenidas, la costanera y otros espacios púbicos”, dijo Federik, quien recordó que actualmente tienen rampas solamente en la ciudad las avenidas Ramírez y Echagüe.

La política de Estado para garantizar la prioridad de la supresión de barreras físicas en los ámbitos urbanos y arquitectónicos que se realicen o en los existentes que remodelen o sustituyan en forma parcial o total sus elementos constitutivos, “con el fin de lograr la accesibilidad para las personas con movilidad reducida”, se basa en la ordenanza 8088.

La norma entiende por “accesibilidad”, la posibilidad de las personas con movilidad reducida de gozar de las adecuadas condiciones de seguridad y autonomía como elemento primordial para el desarrollo de las actividades de la vida diaria, sin restricciones derivadas del ámbito físico, urbano o arquitectónico, para su integración y equiparación de oportunidades.

Fuente: unoentrerios.com.ar