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Un proyectil dañó la columna del joven mexicano

Salvó a dos niños y quedó parapléjico

Ya estaba escondido de sujetos armados que irrumpieron en un taller mecánico, pero había dos niños vulnerables. “Bryan” corrió para protegerlos cuando cuatro balas lo alcanzaron.

Uno de esos proyectiles dañó la columna del hombre de 24 años y le provocó inicialmente parálisis del cuello para abajo y, a pesar del reporte médico, hace un mes pudo dar sus primeros pasos con andador luego del tiroteo que cambió su vida hace dos años, a principios de 2010.

“Mi mamá y mi familia me apoyaron mucho, ellos solos me dieron terapias, y ya al último comencé a sentir poquito por poquito y ahora ya camino en el andador, gracias a Dios y a que llegué aquí (Fundación Integra)”, expresó “Bryan”.

El día del ataque, había llevado a reparación una camioneta recién comprada. “Estaba debajo de la camioneta pero vi a esos dos niños e hice lo que sentí en ese momento: tratar de salvarlos; me siento bien porque no les pasó nada”, narró. “Quedarse sin caminar de la noche a la mañana fue muy difícil, pero mi familia me levantó el ánimo, y después mis compañeros de terapia y los terapistas me dieron otro empujón”, agregó.

Del día en que además otra bala dio en su brazo derecho, otra le rozó la cabeza y una cuarta le dañó la vejiga, aseguró que aún no logra entender lo que pasó.

“Gracias a Dios que sólo cuatro balas me dieron y ninguna me quitó la vida, porque después de que corrí con los niños me pegaron, y aunque estaba tirado me volvieron a disparar... pero fueron muchos disparos”, recordó el hombre, originario de El Paso.

Refirió que durante el ataque murieron unas siete u ocho personas, entre clientes y empleados. De acuerdo con reportes periodísticos, a finales de marzo de 2010 se registró un ataque en un taller mecánico con cinco muertos.

Dijo que los minutos se volvieron eternos, y la esperanza que había depositado en policías federales para ser atendido rápidamente se desvaneció con la supuesta actitud de éstos. “Me dijeron que ahí me iba a morir, que yo me lo había buscado, me dijeron muchas malas palabras, y yo diciéndoles ‘por favor, no me dejen aquí, pero no’. Yo le agradezco mucho a los soldados, fueron los únicos que me apoyaron en ese momento”, expresó.

Aseguró que aquí en un hospital público no lo aceptaron porque le pidieron unos 30 mil pesos, que no tenía. En El Paso lo operaron gratuitamente. “Me dijeron (en Estados Unidos) que no podría caminar nuevamente, se equivocaron; pero les agradezco que me salvaran la vida”.

Años atrás, “Bryan” visitaba continuamente a su familia, pues su mamá había sido deportada; pero tras el ataque reside en Ciudad Juárez, al pasar de ser independiente a depender totalmente de alguien.

“Mi familia me tenía que cargar para subirme a la cama, a la silla; me bañaba, tenían que hacer todo por mí. Ahora ya camino un poco con el andador, subo las escaleras, cocino, barro, lavo... de todo un poco”, mencionó.

Los primeros pasos los dio en Villa Integra, en el transcurso de una terapia. “Pensé que lo peor que podía ocurrir era que me cayera, pero nada, di mis primeros pasos, y a partir de ahí fue poco a poco”.

Después del trabajo que sus familiares hicieron por darle terapia en casa, lo que estaba dentro de sus posibilidades, y de lo hecho en Villa Integra, actualmente el hombre moreno y con barba en el mentón soporta caminar unos 30 minutos seguidos.

Lo que ha experimentado desde 2010 lo describe como doloroso, pero que lo hizo aprender a ser más fuerte, lo que aprovecha para motivar a sus compañeros de terapia.

“Les digo que todo se puede lograr, que un día de estos, pero lo vamos a lograr”. Añadió que comprende que hay diferentes situaciones, pero que lo único que quiere es que sigan luchando.

“Bryan” aceptó un nuevo reto: firmó un contrato con su terapeuta para dentro de cuatro meses dejar completamente la silla de ruedas y con ello los aparatos especiales que requirió. Los piensa donar a los beneficiarios de Villa Integra.

Actualmente personal del centro prepara el “Integratón” para el 19 de mayo, un evento con el que buscan reunir dos millones de pesos para incrementar el número de pacientes de 788 a 900, que pagan una cuota simbólica o son atendidos gratuitamente.

Fuente: diario.com.mx