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Dentro de las lesiones que pueden ocurrir está el TEC (traumatismo encéfalo craneano) abierto o cerrado o una lesión medular completa

Experto advierte sobre los riesgos de los “piqueros”

Cada verano la alegría de las vacaciones se ve empañada por accidentes que sufren especialmente jóvenes al tirarse un “piquero” y golpearse en la cabeza. Esta acción les puede generar problemas graves de salud e incluso producir la muerte.

Dentro de las lesiones que pueden ocurrir está el TEC (traumatismo encéfalo craneano) abierto o cerrado o una lesión medular completa, explica Felipe Morales, académico de la Escuela de Kinesiología de la Unab.

“Ambos tipos de lesiones producen secuelas que se llevan de por vida como daño cerebral en el caso del TEC, o una paraplejia o tetraplejia en el caso de daño medular”, subraya el kinesiólogo. Según el profesional, esto ocurre debido que la cabeza impacta con el fondo de la piscina o a algún elemento contundente ubicado en el fondo marino, lo que además involucra un fuerte movimiento de la columna cervical, de ahí que puede ocurrir un daño en la médula espinal en los segmentos vertebrales altos.

Otro tipo de lesión a considerar en este tipo de accidentes, dice Morales, es que el golpe que ocurre en la cabeza al tirarse el piquero produzca la pérdida de conciencia lo que finalmente puede traducirse en la asfixia por inmersión, lo cual puede producir la muerte o un daño neurológico irreversible.

Supervisión de un adulto

La principal recomendación es la prevención. “Es importante que si hay niños bañándose siempre se encuentren bajo la supervisión de un adulto o en el caso de las piscinas públicas y las playas, utilizarla solo en los horarios en que existe un salvavidas”, dice. Ante un evento en donde exista pérdida de conciencia, es importante llamar lo más rápido posible al SAMU 131 y así activar la cadena de emergencias en el menor tiempo posible.

En caso de estar frente a alguien que sufrió un accidente por “piqueros”, lo primero que se debe hacer es retirar cuidadosamente del agua a la víctima, evitando mover mucho su cuerpo y en especial su cabeza y cuello, sugiere el académico de la Unab. Luego debe posicionar a la víctima en un lugar seguro, evitando ponerlo o de pie y moverlo mucho durante el traslado y posicionamiento.

Posteriormente, activar la cadena de emergencia lo más rápido posible, llamando al 131 (SAMU) o en el caso de encontrarse en una playa, llamar al 137 o contactar lo antes posible al salvavidas. “Mientras llega el personal de salud capacitado es importante que la persona que este asistiendo a la víctima mantenga la calma, intente controlar los signos vitales, como la presencia de pulso y respiración”, dice.

Si la persona no presenta signos vitales se debe iniciar reanimación cardiopulmonar (RCP) los más rápido posible, ya que ante el evento de un paro cardiorespiratorio, los primeros minutos son vitales para la posibilidad de sobrevida de la víctima. En el caso de que sí presente signos vitales, es importante estabilizar su cabeza y su cuello, mientras llega el profesional de salud capacitado para atender la emergencia.

Según explica Morales, para poder realizar un “piquero” seguro es importante ser entrenado en la ejecución de este, en donde se respeten características del gesto que finalmente eviten que este se convierta en un riesgo y en un daño para la persona que lo está ejecutando. “Es importante que la población sea educada tanto en gestos como el nadar, el tirarse piqueros, etc., ya que esto adquirirá un rol preventivo, que en definitiva evitará el presentar lesiones producidas en la temporada veraniega”, concluye.