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Paraguay

El Estado emplea solo a 995 personas con discapacidad

La inclusión de 995 personas con discapacidad a la función pública, la elaboración de planes de inclusión efectiva y progresiva de Personas con Discapacidad (PcD) en las instituciones estatales y el cumplimiento cada vez más riguroso del concurso público como método de ingreso, destacó la Secretaría de la Función Pública (SFP) en un informe.

La ministra de la SFP, Lilian Soto, dijo que el acceso laboral todavía es muy desigual entre hombres y mujeres, ya que de los 995 funcionarias y funcionarios, 658 (66%) son hombres y las restantes 337 (34%) son mujeres.

En el año 2008, para el Estado trabajaban 186 personas con discapacidad, en el 2009 llegó a 390; en el año 2010, la cifra aumentó a 651, hasta llegar a 995 actualmente que representan un 0,38% de los 300.000 trabajadores que tiene el Estado. Igualmente la cifra es baja, ya que según la ley, deberían ser al menos 15.000 trabajadores, atendiendo a que establece un cupo de un 5% del total de funcionarios.

Javier Martínez, del Instituto de Previsión Social (IPS), señaló que desde el 2007 las personas con discapacidad iniciaron esta lucha por su inclusión y que en la actualidad se ha logrado que las instituciones se empoderen del tema, sin embargo sigue estando pendiente la superación de las barreras arquitectónicas.

“Es impresionante ver cómo no están preparados los edificios. Las barreras arquitectónicas no se suprimen con solo colocar una rampa, también hay que contemplar los espacios físicos del lugar de trabajo, pero creo que de alguna manera con la gente y las instituciones con la SFP, que están haciendo hincapié en esto, podríamos formar mesas paritarias para lograr proyectos que beneficien al sector”, señaló Martínez, quien además representó a la Asociación de Funcionarios Públicos con Discapacidad del Paraguay, una organización recientemente formada.

Estela Villalba, del Inpro, señaló que además de las barreras físicas, persisten “barreras de actitud” en la gente ante las que la educación juega un rol fundamental. “Creo que se ha avanzado en un 40%, pero que el desafío que queda es aún mayor, puesto que cuanto más actividades hay y más planes se van implementando, más nos vamos dando cuenta de las falencias que persisten para la implementación de la ley”, dijo.

A su turno, Noelia Errecarte, coordinadora del Proyecto Inclusión Laboral Efectiva de la Fundación Saraki, consideró que “incluir a una persona con discapacidad (laboralmente) no es una cuestión solo de número, no se trata solo de que ocupen un lugar, sino que esa persona se sienta plenamente incluida, que se trabaje lo relativo a la accesibilidad, al relacionamiento con el entorno, a que la institución misma se sienta comprometida a prestar un servicio accesible a los usuarios con discapacidad y estas son cuestiones que se están viendo”, dijo la referente del sector de organizaciones sociales que trabajan por y para los derechos de personas con discapacidad.