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Cuba

Empeños que abren paso al corazón

Siento que dentro de poco los lectores de la página se impacientarán conmigo. Y tienen toda la razón. ¿Cómo es posible que continúe hablando de un evento concluido hace semanas? Pero voy a abusar un poco más de su paciencia, pues no quería cerrar el capítulo atlético que fue el Mundial de Atletismo de Daegu, sin tocar un tema importante: Oscar Pistorius. Es complicado robarle cámara a Usain Bolt, es más, diría casi imposible. Pero él lo consiguió. Su participación representó algo que solo con el paso de los años vamos a ser capaces de verlo en toda su magnitud.
Para quienes conocieron a este atleta en Daegu, les abundaré. Oscar Pistorius Carl Leonard nació el 22 de noviembre de 1986, en Sudáfrica. Conocido como el Blade Runner, vino al mundo con la ausencia congénita del peroné en ambas piernas y, cuando tenía 11 meses de edad, se las amputaron entre las rodillas y los tobillos.
Lo sucedido pudiera ser suficiente para sentirse inferior, disminuido. Motivo de donde viene la grandeza de este hombre. No solo demostró que nadie es menos por no tener piernas, o brazos, o cualquier discapacidad, sino también se impuso metas, al parecer, imposibles para algunos.
El sudafricano tomó parte en los Juegos Paralímpicos de Atenas, en el 2004 y fue tercero en los 100 metros T44 (amputación de una pierna debajo de la rodilla). Venció en los 200 metros con tiempo de 21,97, donde superó a corredores con una sola amputación, como Marlon Shirley y Brian Frasure.
Continuó con su hazaña, y el 4 de abril de 2007, en el Campeonato Nedbank (para personas con discapacidad física), celebrada en Johannesburgo, alcanzó el récord mundial del hectómetro, con tiempo de 10.91 segundos. Un día después lograría el de los 200, con registro de 21,41.
El mismo año, este extraordinario (uno de los tantos adjetivos bien ganado) ser humano, tenía sus ojos puestos en los Juegos Olímpicos de Beijing. Entonces comenzaría la polémica, pues sería la primera vez en la historia del deporte que un atleta discapacitado estuviera en una competencia de primer nivel, para personas sin discapacidad.
Debido a sus prótesis (en forma de J), hechas de fibra de carbono, la IAAF modificó sus normas de competencia a fin de prohibir el uso de cualquier dispositivo técnico que proporcione ventajas sobre otros atletas que no lo usen.
Luego de la apelación, el 16 de mayo de 2008, el Tribunal de Arbitraje Deportivo revocó la decisión de la IAAF. Esta convirtió a Pistorius en elegible para los Juegos Olímpicos de la capital china y el Mundial de atletismo de Berlín 2009, aunque no hizo las marcas mínimas para poder clasificar.
Pero el sueño de Pistorius estaba por cumplirse, y así sucedió. El 19 de julio de 2011, en Lignano, Italia, instauraría la cota mundial de 45,07, válida para participar en el Mundial de Daegu y las Olimpiadas de Londres 2012, como marca “A”.
Llegaría el Mundial y todos los focos y cámaras estaban expectantes. Clasificó para la semifinal con tiempo de 45,39, donde marcaría un crono de 46,19 que lo eliminaría.
Lo hecho en la clasificatoria le hubiese valido un sexto lugar en la final, debido a que el granadino Rondell Bartholomew registró 45,45. De haber vuelto a marcar ese 45,07, hubiese concluido empatado en el quinto puesto, con el belga Jonathan Borlée.
En las eliminatorias del 4x400, Oscar corrió la primera etapa, en la cual implantaron récord nacional para Sudáfrica, de 2,59,21. No obstante, fue excluido de la final, en la que el relevo de su país obtuvo la medalla de plata.
Ahora, Blade Runner se prepara para lograr su otra meta: los Juegos Olímpicos de Londres. Los ojos del mundo están puestos en él. Quién sabe, a lo mejor dentro de unos años no existan distinciones, ni tratos diferenciados. Y todo lo deberemos a este hombre. Podré decirle a mis hijos: “Fui testigo del derrumbe de esa barrera”.