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Argentina

Discapacidad y Amor. ¿Parejas Disparejas?

Argentina   Discapacidad y Amor. ¿Parejas Disparejas?  


    Amigos… a fin de generar conciencia acerca de estas circunstancias de la vida, he decidido reflexionar acerca de aquellas parejas disparejas (no convencionales), entendiéndose por éstas, a las constituidas por personas con alguna discapacidad con otras que no la poseen. Debemos destacar que portar un impedimento visual, auditivo, motor o intelectual no debe limitar en ningún caso el desarrollo afectivo ni sexual de la persona con discapacidad, cuando ésta desea tener una relación amorosa y romántica como cualquier individuo. No obstante la existencias de dichas disfuncionalidades que alguien pueda padecer, la persona con discapacidad se encuentra habilitada / capacitada para disfrutar ampliamente, gozar y construir una sólida relación afectiva así como el intenso desarrollo de su sexualidad.
Para poder trabajar este tema es necesario definir algunos conceptos esenciales. En primer lugar debiéramos definir el término "sexualidad". Según la Declaración Universal De Los Derechos Sexuales De 1999, la sexualidad es una parte integrante de la personalidad de todo ser humano, cuyo desarrollo pleno depende de satisfacer las necesidades humanas básicas como así también el deseo de contacto, intimidad emocional, placer, ternura y amor. Claro es, que la persona que padece algún tipo de discapacidad no se encuentra impedida para ejercer su sexualidad, aunque para ello precise algunas adecuaciones y/ o adaptaciones, ni tampoco para sentir deseo, menos aun placer y, ni que hablar de deleitarse con el amor en su máxima expresión.
Para comprender y visualizar mejor estas situaciones podemos comentar algunos ejemplos: una persona no vidente podrá no ver una mirada seductora, pero sí podrá seducir con sus palabras. Un hombre sordo no podrá susurrar al oído, pero podrá coquetear o conquistar con su mirada. Una mujer que no pueda tocar con sus manos el cuerpo de su pareja, sí podría acariciarlo sensualmente con sus labios y de esa forma cautivarlo. En materia de amores, debemos mencionar algunas cosas, tanto agradables como desagradables. Cuando hablamos del amor y la discapacidad, el peor escenario y más doloroso que puede presentarse es el amor dañino. Me refiero a aquel amor que mixtura por un lado compasión y por el otro lástima, puesto que dicho afecto en nada favorece a un desarrollo amoroso saludable de quien padece o porta una discapacidad, provocando en consecuencia mas que una relación sentimental, una típica relación de poder y subordinación.
Por otra parte, el amor y afecto verdadero dentro de una pareja donde solo uno de sus integrantes padece algún tipo de discapacidad, suele tener algo muy especial. Por ello considero que hoy día se necesita focalizar más no en las perfecciones físicas sino ponderar los sentimientos, valores y principios que forjan la calidad de las personas y por ende la solidez y profundización de vínculos de esa pareja.
Al respecto cabe señalar lo que el primer tratado de derechos humanos de este siglo en materia de discapacidad sostiene. LA CONVENCIÓN INTERNACIONAL SOBRE LOS DERECHOS DE LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD de la ONU de 2006, es la mejor herramienta que existe para este colectivo, expresando en su Art. 23: "RESPETO DEL HOGAR Y DE LA FAMILIA. 1. Los estados partes tomarán medidas efectivas y pertinentes para poner fin a la discriminación contra las personas con discapacidad en todas las cuestiones relacionadas con el matrimonio, la familia, la paternidad y las relaciones personales, y lograr que las personas con discapacidad estén en igualdad de condiciones con las demás, a fin de asegurar que: A) se reconozca el derecho de todas las personas con discapacidad en edad de contraer matrimonio, a casarse y fundar una familia sobre la base del consentimiento libre y pleno de los futuros cónyuges; B) se respete el derecho de las personas con discapacidad a decidir libremente y de manera responsable el número de hijos que quieren tener y el tiempo que debe transcurrir entre un nacimiento y otro, y a tener acceso a información, educación sobre reproducción y planificación familiar apropiados para su edad, y se ofrezcan los medios necesarios que les permitan ejercer esos derechos; C) las personas con discapacidad, incluidos los niños y las niñas, mantengan su fertilidad, en igualdad de condiciones con las demás. 2. Los estados partes garantizarán los derechos y obligaciones de las personas con discapacidad en lo que respecta a la custodia, la tutela, la guarda, la adopción de niños o instituciones similares, cuando esos conceptos se recojan en la legislación Nacional; en todos los casos se velará al máximo por el interés superior del niño. Los estados partes prestarán la asistencia apropiada a las personas con discapacidad para el desempeño de sus responsabilidades en la crianza de los hijos. 3. Los estados partes asegurarán que los niños y las niñas con discapacidad tengan los mismos derechos con respecto a la vida en familia. Para hacer efectivos estos derechos, y a fin de prevenir la ocultación, el abandono, la negligencia y la segregación de los niños y las niñas con discapacidad, los estados partes velarán por que se proporcione con anticipación información, servicios y apoyo generales a los menores con discapacidad y a sus familias. 4. Los estados partes asegurarán que los niños y las niñas no sean separados de sus padres contra su voluntad, salvo cuando las autoridades competentes, con sujeción a un examen judicial, determinen, de conformidad con la ley y los procedimientos aplicables, que esa separación es necesaria en el interés superior del niño. En ningún caso se separará a un menor de sus padres en razón de una discapacidad del menor, de ambos padres o de uno de ellos. 5. Los estados partes harán todo lo posible, cuando la familia inmediata no pueda cuidar de un niño con discapacidad, por proporcionar atención alternativa dentro de la familia extensa y, de no ser esto posible, dentro de la comunidad en un entorno familiar".
Amigos… la relación entre el amor y la discapacidad nos proporciona muchas enseñanzas, pues favorece que aquellas personas que no poseen estas limitaciones discapacitantes, es decir quienes tienen su vida más ordenada, sepan y puedan ergo valorar mejor lo que es en realidad "mas importante", considerando entonces la verdadera esencia de la vida por encima de cualquier conflicto que pueda generarse entre el amor y la detentación de una discapacidad. Por ello a visibilizar a estas nuevas parejas, ya que como suelo decir siempre "EL EJERCICIO DE UN DERECHO NO ES UN MERO PRIVILEGIO"
DRA. SILVINA COTIGNOLA, ABOGADA ESPECIALIZADA EN DISCAPACIDAD Y FAMILIA. smlcoti@ciudad.com.ar