Está usted en: Cooperación Internacional -> Latinoamérica

El chequeo directo de próstata más que doloroso es incómodo. Es una prueba que se realiza usando guantes estériles y un gel lubricante.

Cáncer de próstata se puede detectar en diez segundos

Salud: El chequeo directo de próstata más que doloroso es incómodo. Es una prueba que se realiza usando guantes estériles y un gel de silocaína, que es un lubricante.

Salud: Existen varones que, por una actitud machista, se resisten a hacérsela por prejuicios o tabú, pensando que esto les puede cambiar de actitud. Lleva diez a quince segundos examinar una próstata, segundos que pueden salvar una vida.

Salud: Una cirugía radical de próstata, por un tema de cáncer localizado, puede traer complicaciones secundarias y eso se lo explicamos al paciente.

Salud: Hay momentos en la vida de un hombre en los cuales es más susceptible a padecer de infecciones urinarias, cuando es niño, al iniciar la actividad sexual y cuando pasa los 60 años. Sin embargo, la patología que mayores problemas le ocasiona es el cáncer de próstata, que no sólo puede afectar su actividad sexual, sino que dentro de los tumores malignos es la segunda causa de muerte.

Salud: El sobrepeso es un factor en contra de la buena conservación de la próstata.

Salud:El mayor porcentaje de consultas son por problemas de la glándula prostática, que es un órgano genital que comparte el tracto urinario del varón, el cual micciona y eyacula por el mismo conducto que es la uretra.

Salud: ¿Cómo es la próstata?

Es un órgano glandular con el cual nacen todos los varones. Se encuentra en la región pélvica, detrás del hueso púbico, entre la vejiga y la uretra peneana, por delante del recto. Tiene la forma similar a una nuez. Por historia natural, con el transcurso de los años, va desarrollando y presenta una patología muy sintomática. Pesa aproximadamente 20 gramos, en un adulto joven. Más o menos, a partir de los 40 comienza a crecer.

-¿Ese crecimiento se da en todos?

Así es, es un crecimiento que no se puede detener. En algunos hombres pueden darse señales, en otros no, no les va a molestar, visitarán al urólogo sólo como un chequeo habitual.

 

-¿Y por qué crece?

Porque es estimulada por la testosterona, hormona producida por los testículos, las glándulas suprarrenales. Esta testosterona se convierte en la próstata en una hormona metabólicamente activa, llamada dihidrotestosterona, que incentiva el aumento de su tamaño, lo cual en algún momento de la vida del varón puede originar algún problema de tipo obstructivo.

 

-¿Específicamente, cuál es la función de la próstata?

La glándula prostática brinda nutrientes y vitalidad a los espermatozoides a través de un líquido denominado secreción prostática o licor prostático, el cual le da al semen ese color y consistencia lechosa. También les provee de un medio alcalino que los protege de la acidez de la vagina. Igualmente, funciona como un bactericida natural. Su función es muy importante en la parte reproductiva del varón.

 

-¿Cuál es la composición del semen?

De lo que se conoce como semen, el 5% son las células espermáticas que vienen del testículo a través del conducto deferente, son células que se encargarán de la fecundación, de juntarse con el óvulo. El resto, el 95% del semen eyaculado es básicamente líquido seminal, de la vesícula seminal, y líquido prostático. Se juntan en el conducto eyaculador, que es donde se vierte el licor prostático, el cual es expulsado durante la excitación. Es todo un conjunto de líquidos y secreciones necesarios para asegurar la subsistencia de los espermatozoides. Este líquido se produce hasta el final de los días de un hombre saludable.

-¿De qué enferma la próstata?

Entre las patologías está el crecimiento de la próstata, llamada hiperplasia prostática; problemas infecciosos e inflamatorios, las conocidas prostatitis, que se dividen en: prostatitis aguda, que generalmente es bacteriana, y la crónica, que puede ser a la vez de dos tipos, con bacterias y sin bacterias. Pero también hay otra patología en la cual no encontramos nada, ni bacterias ni células anormales en el semen u orina y el paciente manifiesta los síntomas como si tuviera una prostatitis, a eso llamamos prostatodimia, que es un dolor prostático que no tiene una causa conocida y es de difícil tratamiento.

IRRITATIVOS Y OBSTRUCTIVOS

-¿Qué síntomas presenta la hiperplasia prostática?

El 80 por ciento de los varones van a tener un crecimiento importante de próstata y presentarán sintomatología. En el resto, el crecimiento puede ser muy leve y no manifestar molestias. Para hablar de los síntomas, tenemos que dividirlos en dos grupos: los irritativos y los obstructivos. Los primeros se caracterizan por aumento de la frecuencia urinaria, sobre todo de noche, al extremo de perturbar el sueño. También puede aumentar la frecuencia durante el día, cada hora, media hora, cuando lo común puede ser una micción cada tres horas. Hay deseo imperioso de ir al baño, puede darse incontinencia, ardor al orinar, algo así como una cistitis en el varón. Los obstructivos son aquellos que por el crecimiento de la próstata se obstruye la salida de la orina a través de la uretra y el paciente hace esfuerzo para orinar, pujar, el chorro se debilita, micciona por tiempos, hay goteo, le queda la sensación que la vejiga está llena. Cada sintomatología tiene un tratamiento distinto.

-¿Y cuál es el tratamiento para la prostatitis?

No hay un tratamiento estandarizado. El urólogo va usando lo que mejor le va dando resultados en el transcurso de su experiencia. La prostatitis es dolorosa en todos los casos.

-¿Además del dolor, qué sintomatología presenta este mal?

Se dan a nivel del tracto urinario bajo, como ardor, dolor para orinar, aumento en la frecuencia urinaria, urgencia, incontinencia y dolor: pélvico, supra púbico, alrededor de los genitales, en la zona perineal, entre el testículo y el recto, y a veces en el recto o ano.

-Y ese dolor es especial ¿se puede confundir con uno causado por otro mal?

Es un dolor que en los casos de una prostatitis aguda, por ejemplo, sí puede llevar a confundirse con otras patologías, como una apendicitis. La prostatitis aguda puede desarrollar abscesos y esos abscesos producir fiebre y dolor muy intenso y síntomas generales, de problemas sépticos. Por ello es importante hacer el diagnóstico diferencial.

-Las bacterias, ¿cómo se adquieren?, ¿es por contagio?

La forma de que las bacterias entran al tracto genital, generalmente, es a través de la uretra peneana, vienen de afuera hacia adentro. Ascienden por ahí y pueden expandirse a la próstata, a la vejiga (cistitis), los riñones (pielonefritis), que son infecciones complicadas, pues traen trastornos generales, síntomas mayores. Atacar en los testículos (orquitis), epidídimo (epidimitis). Normalmente estas bacterias se adquieren durante la actividad sexual, por un flujo vaginal con componentes bacterianos. Otra causa es por contaminación, en un baño mal aseado, ropa interior sucia, personas mayores que usan pañales y defecan en ellos.

PREPUCIO LARGO

-El hecho de tener un prepucio largo, ¿puede facilitar las infecciones?

Desde que nace el varón, hay momentos en que las infecciones urinarias pueden ser más frecuentes. Los recién nacidos, que no han sido circuncidados, pueden ser más susceptibles a tener infecciones urinarias. El prepucio largo, estenótico, fimótico, como lo llamemos, que no deja aperturar bien la uretra, por donde va a salir la orina, va a originar una mala higiene en esa zona y por lo tanto, una probabilidad de contaminación. La bacteria aprovecha esa condición e ingresa por la uretra y hace una infección urinaria. Es frecuente verlo en niños y merece un trato especial, hay que investigar bien, porque si no tiene fimosis, es necesario hacer imágenes para descartar que pueda tratarse de un problema de malformación congénita.

 

-¿Qué otra edad es de cuidado?

Después de la niñez, las infecciones tienden a bajar. Nuevamente tienen un pico alto cuando comienza la actividad sexual, sobre todo en varones que optan por relaciones sexuales no convencionales, donde existe el sexo oral, sexo anal, que son altamente contaminantes y originan infecciones urinarias frecuentes y no sólo éstas, sino también del aparato genital. Se infectan los testículos y la próstata por este tipo de actividad. Un varón, con una relación sexual vaginal, monógama, con su pareja, no tendría por qué tener esta clase de problemas.

 

-¿Y en las personas mayores?

Aquí también aumentan las infecciones urinarias. En mayores de 60 años, por un tema de crecimiento de próstata, presentan una obstrucción que hace que no puedan vaciar bien la orina de la vejiga hacia el exterior, quedando un remanente importante de orina en la vejiga que se convierte en un caldo de cultivo para generar infecciones en cualquier momento.

DESPUES DE LOS 40

-¿Qué nos puede decir del cáncer de próstata?

Dentro de los cánceres, es la segunda causa de muerte en el varón. Está condicionado al grupo etáreo. Es difícil encontrar este cáncer en personas menores de 40 años. Por eso los controles comienzan a partir de esa edad si hay un familiar de línea directa (papá, abuelo, hermanos) que haya tenido cáncer; pero en forma rutinaria, se hace desde los 45 años, así no existan antecedentes familiares. Según el Ministerio de Salud, hasta el año 2000 había un promedio de 13 varones con cáncer de próstata por cada 100 mil habitantes. Hoy las estadísticas han ido aumentando, pero no porque haya más cáncer, sino porque actualmente contamos con mejores métodos de diagnóstico y detección precoz. De todos los tumores malignos en el varón, el 20 ó 25% de los cánceres son de próstata. Por ello la importancia de realizarse chequeos periódicos.

-En nuestro país, el hombre le huye a los chequeos, ¿verdad?

Así es. Hay que convencer al paciente para que se los haga. Generalmente van a consulta cuando el cáncer ya está bastante avanzado, no localizado y hay sintomatología. En esos casos, no se puede dar un tratamiento que asegure una sobrevida importante.

-¿Qué síntomas tiene?

Su sintomatología puede confundirse con la de una hiperplasia prostática. Síntomas irritativos, obstructivos, porque el tumor crece. Por ahí se puede agregar un sangrado en la orina, que también se da en la hiperplasia, pero es más común aquí. En estos casos hay que hacerle una historia clínica, el tacto rectal y solicitarle el antígeno prostático específico.

La próstata debe tener una consistencia similar a la del cartílago que está en la punta de la nariz, ser suave. Cuando tocamos la próstata y percibimos una consistencia pétrea, como si fuera una pared, dura, estamos sospechando clínicamente que por tacto rectal puede haber un tumor o cáncer de próstata. Entonces estamos obligados como rutina a hacerle una prueba de sangre del antígeno prostático (PSA), que es un marcador tumoral específicamente para cáncer de próstata. Tienen que hacerse los dos exámenes, uno no excluye al otro, son complementarios.

 

-¿La prueba rectal es dolorosa?

Más que dolorosa es incómoda. Es una prueba que se realiza usando guantes estériles y un gel de silocaína, que es un lubricante. Existen varones que, por una actitud machista, se resisten a hacérsela por prejuicios o tabú, pensando que esto les puede cambiar de actitud. Lleva diez a quince segundos examinar una próstata, segundos que pueden salvar una vida.

 

-Si se determina que tiene cáncer, ¿cuál es el tratamiento?

En primer lugar hay que estadiarlo. Tanto el tacto rectal como el valor del examen de sangre nos lleva a conocer si el tumor maligno está localizado, si ha avanzado, si ha hecho metástasis en los huesos, los ganglios, sobre todo de la zona pélvica. Igualmente la historia clínica es importante, porque existen enfermedades que pueden llevar a un aumento del PSA (que normalmente debe ser menor de 4 nanogramos por mililitro), como la prostatitis, infecciones urinarias, manipulaciones, si el paciente ha sido biopsiado, si le han hecho una cistoscopía, que nos pueden dar un falso positivo. Hay que conocer todo esto del paciente para descartar o saber a qué atenernos ante la posibilidad de un cáncer prostático.

 

-¿Qué valor de antígeno prostático hace sospechar de cáncer?

Si es mayor de diez nanogramos por mililitro, existe un 50 % de probabilidad de tener un cáncer de próstata. Para determinarlo y completar el diagnóstico, hay que realizar una biopsia. Se hace a través del recto.

 

-¿Una vez estudiado el cáncer, cómo se procede?

Cuando el cáncer es localizado, es decir estadio I o II, el tratamiento será quirúrgico curativo, con una cirugía llamada Prostatectomía Radical, que consiste en extraer la próstata íntegramente con su cápsula, además de las vesículas seminales. Esto se hace siempre y cuando el paciente sea menor de 75 años y no tenga contraindicaciones quirúrgicas. Si el paciente tiene un cáncer estadio I o II, pero es mayor de 75 años o tiene contraindicaciones para un tratamiento quirúrgico, una alternativa es la Radioterapia, actualmente realizada con acelerador lineal.

 

-¿Y en los cánceres severos?

En los avanzados o metastásicos, cuando el tumor salió de la próstata y ya no está confinado, el tratamiento ya no es quirúrgico radical, sino que el paciente es sometido a una castración quirúrgica o a una castración hormonal.
La castración quirúrgica es una cirugía rápida, muchas veces ambulatoria, que consiste en extraer los testículos: Orquiectomía bilateral. La castración hormonal es el tratamiento con hormonas que depleten (disminuyen) los niveles de testosterona para evitar el avance y desarrollo de la enfermedad, denominado Bloqueo androgénico total. Los medicamentos usados son los análogos hormonales y los antiandrógenos. Finalmente si el cáncer no responde favorablemente a los tratamientos existe la quimioterapia.

SE ALTERA LA CALIDAD DE VIDA

-¿De qué manera repercute esto en la vida sexual del hombre?

Definitivamente, el cáncer la trastorna. Una cirugía radical de próstata, por un tema de cáncer localizado, puede traer complicaciones secundarias y eso se lo explicamos al paciente. No sólo lo liberamos permanentemente de un mal que puede llevarlo a la muerte, sino que tenemos que preservarlo de posibles incontinencias, parciales o totales. Muchos de ellos tal vez tengan que usar pañales y eso les altera su calidad de vida. También es posible que se produzca impotencia.

-¿Cuáles son los factores de riesgo?

Primero, la edad, a partir de los 65 años la frecuencia de cáncer comienza a aumentar estadísticamente. También los antecedentes familiares. Se habla de la existencia de genes productores aparentemente de cáncer, pero eso está en estudio. El tabaquismo, la obesidad, también son factores en menor escala. Aún hay controversia respecto a si una dieta rica en carnes rojas, en derivados lácteos, puede ser un factor desencadenante de cáncer.

-¿Qué otros cánceres son frecuentes?

Después de la próstata, el de vejiga, que es un 10 por ciento de tumores malignos y el renal, lleva casi un 30 por ciento en el varón.

-¿La tuberculosis también ataca estos órganos?

En el Perú tenemos el bacilo de Koch, que puede estar en cualquier órgano genital o urinario: el pene, los testículos, riñones, vejiga. Es una enfermedad crónica, que dentro de su patología produce granulomas, los cuales pueden causar obstrucciones en el tracto urinario, sangrado, producir daños en las vías urinarias, en el riñón, los conductos excretores, dejar secuelas de cicatrices crónicas que alteran la funcionalidad de estos órganos. Es contagiosa como toda tuberculosis y de difícil diagnóstico. No es frecuente que una tuberculosis del tracto urogenital aparezca por sí sola. Generalmente es consecuencia de algún componente de tuberculosis pulmonar que no ha sido detectada, ha pasado desapercibida. Mayormente la TBC en estos casos no es primaria, es secundaria, debido a un foco pulmonar.

-¿Cuál es el mayor problema del testículo?

En los niños, la más frecuente es la criptorquidia, cuando los testículos no descienden a la bolsa escrotal. Puede ser unilateral o bilateral. Este trastorno generalmente es detectado por el médico pediatra o urólogo pediatra, cuando el niño nace. Si se verifica que hay este trastorno, se debe confirmar con una ecografía que los testículos están en algún trayecto del abdomen hacia el escroto, porque es así como llegan.

-¿Por qué no bajan?

Por una alteración del estímulo hormonal o porque el testículo queda atrapado en el trayecto debido a alguna fibrosis o adherencia en el canal inguinal, que ha impedido que descienda al momento de nacer. Si es hormonal, se soluciona con tratamiento de hormona, si es por adherencias o cicatrices en el conducto, se recurre a una cirugía que debe hacerse máximo antes del año de vida, porque el calor que genera el abdomen lesiona el testículo, no lo deja desarrollar. Hay casos en que se puede esperar hasta los dos años, pues por el peso, el testículo puede descender.

 

-Si no se opera, ¿qué pasa?

Los testículos que no descienden pierden su función, pueden degenerarse y transformarse en un cáncer de testículo.

 

-¿Qué otras patologías son frecuentes en los niños?

La fimosis, que es el prepucio largo y estenótico, estrecho en el glande o cabeza del pene, que impide su retracción o deslizamiento, lo cual dificulta el aseo genital, convirtiendo esta zona en susceptible de infecciones. En estos casos se acostumbra a hacer la circuncisión. Otra patología son las adherencias balanoprepuciales, que son como aglutinaciones que van desde el prepucio al glande y no permite bajarlo. Se queda atrapado, si se retrae resulta doloroso para el niño, a veces incluso sangra. Esto se soluciona de manera ambulatoria aplicando una anestesia local y liberando estas adherencias.

 

-¿En los adultos, qué problemas testiculares se manifiestan?

Las infecciones, que también suelen darse en el epidídimo que es el anexo del testículo, donde se almacenan los espermatozoides. Derivado de estas inflamaciones existe el hidrocele, proceso inflamatorio que se da en adultos jóvenes, el cual genera un líquido que se queda atrapado dentro de la bolsa que cubre los testículos. Cuando el hidrocele es pequeño, el organismo lo trata de reabsorber, pero si es severo o repetitivo, el aumento del escroto es notorio. No produce dolor, pero si un peso que incomoda al varón. Hay algunos que son muy grandes.

 

-¿Qué es el varicocele?

Otra patología en adultos jóvenes. Son várices testiculares del cordón espermático. Producen dolor y en un 30 por ciento, son causa de problemas de fertilidad. Es una patología vascular muy frecuente. La incidencia es muy alta a partir de los 15 años hasta los 30, debido a que en esas edades hay mayor esfuerzo físico. También se dan los traumatismos testiculares, desde hematomas leves hasta estallamientos testiculares, que requieren cirugía.

 

-¿Los tumores en esta región, son habituales?

Sí y por lo general son malignos. Hay pacientes que llegan a consulta con tumoraciones que muchas veces son indoloras, que fueron descubiertas circunstancialmente, a raíz de un golpe o cuando se tocaron y notaron como un bulto, una masa dura, una rugosidad. Se da en gente joven, incluso en niños. Por eso es necesario, así como lo hace la mujer con sus mamas, que el varón aprenda a palparse y si encuentra una anormalidad, acudir de inmediato al urólogo.

-¿El pene es susceptible a qué enfermedades?

Además de la tuberculosis y cáncer, que estadísticamente es bajo y está asociado al virus del papiloma humano, también puede tener patologías virales, como el herpes genital, las verrugas, que son por contagio sexual.

Fuente: http://pysnnoticias.com