Está usted en: Divulgación sanitaria -> Investigación

En México

Investigan con un nuevo medicamento para la regeneración medular

Científicos de la Universidad Autónoma de Aguascalientes (México) investigan si el acetato de leuprolida ayudaría en la recuperación parcial del movimiento en pacientes con lesiones en la médula espinal, pues podría regenerar el sistema nervioso.

El doctor José Luis Quintanar Stephano, adscrito a esa casa de estudios, explicó que el sistema nervioso no se reproduce así como tal, no obstante se puede regenerar la propia neurona. “No se regenera apareciendo nuevas neuronas, sino que la célula, si está en cierto nivel alterada, lesionada o dañada, puede todavía volverse a componer y, por lo tanto, también realizar su función, que es lo importante”, indicó.

Quintanar aplicó una inyección mensual de acetato de leuprolida a un grupo de 45 personas, quienes tuvieron mejorías en movimientos corporales, control de esfínteres urinarios y recuperación parcial de sensibilidad en extremidades. Los resultados también arrojaron que el porcentaje de recuperación entre las personas es variable, pues dependerá de la magnitud, nivel y tiempo de lesión, no obstante, se estima 40 por ciento de regeneración con efectos permanentes.

“Empezamos a trabajar con pacientes de ciertas características: de uno a cinco años de haber sufrido lesiones. Se empezó el tratamiento y para nuestra suerte nos encontramos con que había una mejora bastante significativa, dependiendo del tipo de lesión, zona de lesión, era más o menos la mejora, pero siempre positiva”, destacó.

“Tenían niveles muy cercanos a la marcha, empezaban a caminar, gente que no controlaba su vejiga urinaria empezaba a controlarla, niños que tenían una imposibilidad prácticamente total volvían a mover las piernitas”, enfatizó el especialista. En entrevista con la Agencia Informativa del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), el investigador comentó que uno de los problemas que encontraron fue el alto costo de la sustancia que usaban, pues dificultaba su aplicación y experimentación. Sin embargo, junto a su grupo de trabajo buscaron un compuesto análogo sintético que tuviese más potencia y eficiencia en tiempo, y que se pudiera administrar de una manera sistémica.

Durante su exploración, los especialistas hallaron en el mercado el acetato de leuprolida, con el que experimentaron en ratas paralíticas con resultados notables. También observaron que los efectos secundarios eran muy pocos y que se aplicaba de manera sencilla, por lo que decidieron suministrar el fármaco en humanos, no sin antes haber recibido la autorización del consejo de bioética.

El también académico de la Universidad Autónoma de Aguascalientes solicitó ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), el registro de patente de segundo uso para el acetato de leuprolida para aplicarse como neurorregenerador en pacientes con lesión medular.