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En España hay siete bancos de cordón públicos, con casi 50.000 muestras

El lío del cordón umbilical

La noticia de una niña andaluza que ha recibido un trasplante de células madre de su propio cordón umbilical y está superando un tipo raro de cáncer de cerebro ha sembrado confusión. A algunas familias les ha dado falsas esperanzas mientras que a otras les ha generado sentimiento de culpa. Los expertos no ven motivos ni para una cosa ni la otra, según una información publicada en el diario "El Mundo".

El caso que ha suscitado la polémica es el de Alba. A los dos años le diagnosticaron un meduloblastoma. Tras extirparle la mayor parte del tumor en el cerebro se sometió a varios ciclos de quimioterapia para eliminar otros restos del cáncer. El tratamiento es agresivo y destruye, además de las células cancerígenas, el sistema sanguíneo del paciente, por lo que se requiere un trasplante de células madre para recomponerlo.

Los padres de la pequeña recordaron a los médicos del Hospital Niño Jesús de Madrid que la estaban tratando que habían guardado el cordón umbilical de Alba en Crio-Cord, un banco privado que, por 1.650 euros, conserva esta muestra exclusivamente para uso del donante. Los doctores lo usaron, pero también tuvieron que recurrir a células de su sangre periférica.

Ahora, con cuatro años, la niña se encuentra bien, aunque todavía no puede considerarse que esté curada. Para sus padres, Santiago y Teresa, la decisisón de conservar el cordón en un banco privado "fue un seguro de vida para la pequeña". Una afirmación que es fruto de su alegría por ver mejor a su hija, pero que los especialistas matizan.

Rafael Matesanz, director de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), ve "muy peligroso que la gente piense que sin el trasplante de cordón no se hubiera salvado, porque no es cierto. El procedimiento estándar es usar las células de la sangre periférica y, como se ha visto otras veces, se obtiene el mismo resultado. Es importante que las familias sepan que si su hijo sufre la misma enfermedad que Alba podrá ser tratado, aunque no hayan guardado muestras del cordón", declara.

Coincide con él Enric Carreras, presidente de la Fundación Josep Carreras, que incluye el Registro de Donantes de Médula Ósea (REDMO) –coordinado con todos los bancos públicos de cordón del mundo– , para quien "se está lanzando un mensaje erróneo. La niña aún no está curada y, en cualquier caso, el mérito no es del trasplante de cordón. Había otras opciones. Me preocupa que se generen falsas esperanzas".

Utilidades reales

Tras el caso de Alba, algunas familias pueden dudar acerca de si es mejor donar el cordón a un banco público –en España hay siete–, para que pueda utilizarlo cualquiera que lo necesite y sea compatible, o recurrir a uno privado que, si almacena las muestras fuera del país, garantiza su uso sólo por el donante.

Para evitar más confusión, Matesanz y Carreras tratan de aclarar algunos aspectos. Primero, Matesanz indica que "las células de los cordones se usan sobre todo para tratar leucemias y, muchas veces, éstas tienen un componente genético, por lo que un cordón propio no sirve y hay que recurrir a muestras ajenas".

Una afirmación corroborada por los datos. "En el mundo se han practicado unas 14.000 o 15.000 intervenciones con cordones ajenos, procedentes de bancos públicos, frente a las poquísimas que se han hecho con cordones propios, guardados en centros privados", destaca el director de la ONT. "Quienes optan por un banco privado están en su derecho y es una decisión muy respetable, pero deben saber que la rentabilidad es muy escasa porque las probabilidades de que lleguen a usarlo son muy bajas".

Carreras va en la misma línea: "Muchas veces, quienes han desembolsado dinero para un banco de cordón privado se ven obligados a recurrir a uno público".

Desde la propia Crio-Cord, su director general, Guillermo Muñoz, reconoce que "la mayoría de los trasplantes se han hecho con muestras de bancos públicos". Orgulloso por haber formado parte de la mejoría de Alba, añade que "lo único que nosotros ofrecemos es que garantizamos a la familia que, en caso de necesitarlo, pueda tenerlo".

En la actualidad hay 47.706 muestras en los bancos públicos españoles y crecen a un ritmo de 6.000 cada año.