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Podría ayudar a recuperar funcionalidades tras una lesión medular

Un fármaco común actúa sobre el crecimiento de los axones

El tratamiento a largo plazo con gabapentina, un medicamento comúnmente recetado para el dolor nervioso y originalmente utilizado contra la epilepsia, podría ayudar a restaurar la función de las extremidades superiores después de una lesión de la médula espinal, según una nueva investigación de la Universidad Estatal de Ohio (Estados Unidos).

En el estudio, realizado en modelos experimentales y publicado en la revista ‘Journal of Clinical Investigation’, los sujetos tratados con este fármaco recuperaron aproximadamente el 60 por ciento de la función de las extremidades anteriores en una prueba que midió cómo caminaban, en comparación con la recuperación de aproximadamente el 30 por ciento de la función de las extremidades anteriores en los que recibieron placebo.

El medicamento bloquea la actividad de una proteína que tiene un papel clave en el proceso de crecimiento de los axones. La proteína detiene el crecimiento de los axones en momentos en que se forma la sinapsis, impidiendo la transmisión de información a otra célula nerviosa. Según este estudio, la gabapentina bloquea a la proteína para que no se frene, lo que permite que los axones crezcan más tiempo después de la lesión.

“Hay una recuperación espontánea en el modelo no tratado, pero nunca es completa. Los individuos tratados aún tienen déficits, pero son significativamente mejores. Esta investigación tiene implicaciones traslacionales porque el medicamento está clínicamente aprobado y ya está en el mercado farmacéutico”, explica el autor principal del estudio, Andrea Tedeschi, profesor asistente de Neurociencia de la Universidad Estatal de Ohio.

La lesión medular en el modelo experimental se encuentra cerca de la parte superior de la columna vertebral. Los humanos con este tipo de lesión generalmente pierden suficiente sensibilidad y movimiento para requerir asistencia en las tareas de su vida diaria.

La función recuperada ocurrió después de cuatro meses de tratamiento, el equivalente a unos nueve años en humanos adultos. “Realmente tenemos que considerar que la reconstrucción de los circuitos neuronales, especialmente en un sistema nervioso central adulto, lleva tiempo. Pero puede suceder”, detalla otro de los autores, Wenjing Sun.

Después de recibir gabapentina durante cuatro meses, los sujetos pudieron moverse mejor en una escalera y extender los dedos de sus extremidades anteriores que los no tratados. Cuando los investigadores usaron una técnica especial para silenciar las neuronas en la vía de reparación a la que se habían dirigido, no hubo diferencia en la recuperación funcional entre los tratados y que no habían recibido tratamiento.