Está usted en: Noticias -> Actualidad

"El cojín inteligente es la clave de este proyecto"

Isidre Esteve: "Cuando estoy en el coche no hay lesión"

Isidre Esteve pensaba hace ocho años que nunca volvería al Dakar. Lo intentó en 2009, un año y medio después de sufrir una grave lesión medular que lo dejó en silla de ruedas, pero terminó con dos úlceras por presión en los glúteos tras pasar muchas horas sentado en el coche y no poder cambiar de posición.

Ahora, gracias al cojín inteligente que varía automáticamente la distribución de las presiones y favorece la irrigación sanguínea en las zonas donde se forman las llagas, Esteve volverá al Dakar a bordo de un Mitsubishi Montero con los mandos adaptados en el volante. "El cojín es lo que nos permite volver a construir un proyecto. Si no lo tuviéramos, simplemente no podríamos hacerlo", dijo el catalán en un evento en Madrid, donde presentó el cojín desarrollado gracias al apoyo de KH Lloreda en colaboración con el Hospital del Vall d'Hebron.

Para Esteve, el Dakar es su mejor terapia. "Tras lo que sucedió en 2007, valoro muchísimo poder seguir disfrutando de un deporte que es maravilloso al lado de mis amigos y mis compañeros. El mundo del motor es el mayor ejemplo del deporte inclusivo", declaró a MARCA el de La Seu d'Urgell.

Y lo explica así: "Tenemos ayudas tecnológicas que nos permiten competir en igualdad de condiciones y estar en la misma clasificación, habiendo encontrado las mismas dificultades y sin necesidad de pertenecer a otro grupo de deportistas".
"Cuando estoy en el coche no hay lesión. Me subo al coche por la mañana y arranca la especial como si no hubiese sucedido nada. Yo ya no pienso en cómo serían las cosas si no hubiese pasado lo que pasó. Al contrario, estoy agradecido de que, a pesar del accidente, puedo estar presentando un equipo para ir al Dakar con la gente de Repsol, por ejemplo, con la que estuve hace 11 años. O con la gente de KH-7, que apostaron por mí sin importarles si iba en silla de ruedas o si había tenido una caída que me había producido una lesión medular".

En el caso de Esteve, el paso de las motos a los coches fue un cambio obligado después del accidente en la Baja Almanzora de 2007, pero para el ilerdense es la misma evolución que siguen otros pilotos. "Me he pasado de las motos a los coches como lo han hecho mis compañeros: Nani Roma, Peterhansel, Despres... Cuando estoy en el vivac, estoy con ellos y eso es lo que realmente me hace sentir bien. Gracias a este deporte, la silla y la paraplejia no son un problema para estar compitiendo con los mejores", remarca.

El principal objetivo para Isidre es "ser competitivo" y avisa que es algo que tiene "muchas interpretaciones". "Soy muy competitivo, pero muy prudente también. Para ser competitivo tienes que ser regular. Es una carrera de regularidad y no de velocidad. Hay que encontrar el ritmo que nos permita acabar y luchar por nuestra categoría, la T1S", prototipos todo terreno con mecánica de serie.

"El Dakar tiene que ser más aventura"

Isidre forjó su leyenda en África, en unos terrenos bien distintos a los actuales de Sudamérica. Con todo, al catalán no le disgusta el nuevo raid. Sobre la importancia que tendrá la navegación en esta edición del Dakar, Esteve aseguró que será una carrera complicada y de muchos contrastes.

"Cuando Marc Coma entró en la organización, sabíamos que el Dakar iba a cambiar. Tiene que ser así, no puede ser una carrera al 'sprint', tiene que ser una aventura", comenta. El ilerdense está encantado con que su antiguo compañero de equipo en motos sea ahora el director deportivo de la mítica carrera. Sabe que el pentacampeón es toda una garantía a la hora de preparar una prueba con mayor dureza y exigencia tanto para los pilotos como para las máquinas.