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Covirán, el primer supermercado en obtener el certificado de Accesibilidad Universal

Hacer la compra desde una silla de ruedas

Para personas como Francisco un acto aparentemente tan sencillo y cotidiano como comprar una botella de vino o de ron en el súper supone un esfuerzo casi titánico. Ya lo es comprar fruta o yogures, pasear sin chocarse por los pasillos de las tiendas (a menudo demasiado estrechos) o incluso empujar el carrito de la compra.

Sin embargo, la adquisición de bebidas alcohólicas es una de las etapas más complicadas del periplo porque suelen estar situadas en los estantes más altos y menos visibles de los lineales, nada accesibles para aquellos que caminan sobre ruedas y no se pueden levantar de su silla.

"Cuando no tienes movilidad, hay cosas simples que nunca imaginas que tendrían dificultad, como alcanzar un paquete de galletas de un estante o sacar las cosas de la cesta en la caja y colocarlas en la cinta", explica Francisco Sánchez, que hace años que perdió la movilidad en las piernas como consecuencia de un accidente, informa "El Mundo".

En la mayoría de supermercados hay barreras invisibles que, sin embargo, muchas personas sí ven y padecen: pasillos muy estrechos, escaleras, estantes demasiado altos, carteles ilegibles que sólo se pueden descifrar al tacto. Sacar los artículos de la cesta a la hora de pagar se antoja imposible para las personas que no pueden andar o incluso para las de avanzada edad que no pueden agacharse o levantar peso.

Este suplemento ha recorrido con Francisco los lineales del primer supermercado en España que ha obtenido la certificación de Aenor (Asociación Española de Normalización y Certificación) en Accesibilidad Universal.

Compra "normalizada"

Este hombre de 43 años no puede caminar pero hace mucho deporte y, aunque podría comprar online, a menudo suele desplazarse con su coche hasta el establecimiento que la cooperativa nacional de supermercados Covirán tiene en el centro de Granada para seleccionar él mismo los productos frescos.

Este centro está adaptado para que las personas invidentes o con problemas de movilidad "puedan hacer una compra normalizada. Se trata de integrar a todas estas personas en este proceso tan cotidiano que es comprar", explica Tania Muñoz, del grupo. Francisco baja la rampa que da acceso al recinto. Previamente ha aparcado su coche en las plazas del parking reservadas a personas con problemas de movilidad. Las puertas automáticas se abren a su paso.

Este consumidor no tiene que arrastrar con sus manos el carrito, puesto que éste está adaptado y se ancla directamente a su silla. Él sólo tiene que girar la rueda y sacar su lista de la compra. "Mi mayor dificultad está en llegar a las cosas, alcanzar los productos que están altos. También es complicado moverse por la anchura de los pasillos, pues en la mayoría de las tiendas son estrechos. Si te cruzas con alguien apenas puedes pasar, y más si lo haces con otro cliente que lleva un carrito de la compra o un carricoche", asegura Francisco.

Los pasillos de este supermercado de Granada accesible para todos son más amplios que los de la mayoría de supermercados, las baldas están mucho más bajas y no superan el metro y medio de altura. "Al 90% de las estanterías llego. En algunas me quedo al límite pero en muy pocos casos necesito ayuda de alguien", explica.

Carritos adaptados

Los carritos de la compra están adaptados. También los carteles. Lo más novedoso es el sistema de elevadores que hay instalados en las cajas de cobro y que facilita que el cliente no tenga que agacharse. "Como apenas tengo equilibrio, sacar los productos que están en el suelo y subirlos a pulso, sobre todo si son objetos pesados, es complicado. Aquí metes la cesta y te la sube directamente", explica nuestro cliente. También hay etiquetas electrónicas con contraste cromático, bucles magnéticos para mejorar las señales auditivas, letreros en Braille y un sistema de asistencia de personal que puede ayudar al cliente a completar su compra en caso de necesidad.

Covirán acaba de lograr la certificación de Accesibilidad Universal en otra tienda, también en Granada, y aspira a que el resto de tiendas también implanten medidas para facilitar la compra a todas las personas. Esta empresa que se basa en un modelo de cooperativa cuenta con más de 3.245 supermercados repartidos por toda la Península Ibérica. "Queremos que todo el colectivo se sume al proyecto, que nuestros supermercados, con independencia de donde estén ubicados, sean sitios accesibles donde cualquier persona pueda hacer una compra normal", dice Tania Muñoz.