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Álvaro Bayona, un atleta de deportes extremos con una lesión medular transforma una playa en una de las más accesibles de Catalunya

El sueño de un atleta con lesión medular

Cuando Álvaro Bayona, Alvin para los amigos, un deportista parapléjico, entró a presentar uno de sus sueños al despacho de Jordi Mir, alcalde de Cabrera de Mar (Maresme), no podía sospechar que transformaría por completo la playa del municipio para convertirla en la más accesible –que no adaptada- para personas discapacitadas del litoral barcelonés.

En poco menos de un año, los 50 metros lineales de playa junto al Club Náutico, se han convertido en un referente para que las personas con algún tipo de discapacidad puedan disfrutar al mismo tiempo del baño, realizar deportes náuticos o comer en un restaurante sin barreras arquitectónicas, informa "La Vanguardia".

El espíritu de superación de Álvaro Bayona, un deportista parapléjico de 31 años, no lo aplacó ni aquella avalancha que lo arrastró el 15 de enero de 2010 mientras practicaba snowboard en La Masella y le provocó una lesión medular. Competitivo hasta el límite, nunca se resignó a quedar postrado en una silla de ruedas “ni a perder todo aquello por lo que había luchado”. Antiguo guía de montaña y técnico deportivo, decidió que era el mundo quien debía cambiar o cambiarlo él. Ha seguido practicando y compitiendo en los deportes que ama: esquí, surf, kitsurf, wakeboart, sup... de los que en muchos ha sido pionero a nivel internacional, como el caso del sup (surf a remo) adaptado, del que fabrica una silla patentada en una pequeña empresa que ha creado.

En Álvaro Bayona, todo se resume en ilusión. La que le empuja a vivir al límite y la que transmite a quienes le rodean. Un anhelo que no pasó desapercibido por un político activo, el alcalde de Cabrera de Mar, Jordi Mir, que desde hace años lucha por tener una playa con el máximo de servicios. Con Álvin todo empezó con la petición de “prolongar la pasarela de madera hasta el agua” pero reconoce que ante la predisposición del alcalde, la oportunidad de convertir su playa de siempre, después de haber viajado por playas de todo el mundo “pudiera ser un referente en deportes náuticos adaptados” no se podía perder. “Vela, kaiak, surf, wake-board, paddle surf…” enumera con orgullo.

El ejemplo de lo que ambiciona la playa de Cabrera de Mar es Marta García, una joven de Badalona de 31 años, con lesión medular por trauma que la mantiene en silla de ruedas y que no podía creer lo que acababa de conseguir. Acompañada de un fisioterapeuta practicó paddle surf “sin caerse”, se cambió y duchó en un vestuario adaptado con aire acondicionado, descansó en un espacio habilitado con sombra y degustó un aperitivo en la terraza del bar del Club Nàutico. “Es increíble, he podido hacer una actividad excelente en una playa muy adaptada” reconocía orgullosa de haber avanzado en su autonomía personal.

“No hemos querido dejar pasar la oportunidad” apunta el alcalde de Cabrera de Mar, Jordi Mir, que muestra unas instalaciones que no duda en que son las más accesibles de la costa catalana, aunque no adaptadas, ya que los requisitos burocráticos para ello son más complejos.

Las personas discapacitadas, desde que llegan al estacionamiento reservado “a pie de playa” acceden a un circuito de pasarelas que les conecta con el agua y con todos los servicios –socorristas, sillas anfibias, etc…- que les garantizan el baño, la práctica deportiva, el relax y la restauración. “Es una playa que la hace única estar adaptada para que los discapacitados practiquen todo tipo de deportes náuticos”, una prueba piloto que intentan homologar con la Generalitat y que “esperamos que imiten otros municipios”.