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Predif y Cermi reclaman impulso para extender figura de asistente personal

Las agrupaciones de representantes de personas con discapacidad Predif y Cermi han reclamado un impulso para dar a conocer y facilitar la extensión y generalización del asistente personal, que recoge la Ley de la Dependencia desde 2007 y que sólo supone el 0,5% del millón de prestaciones del sistema.

Tanto el presidente de la Plataforma Representativa Estatal de Discapacitados Físicos (Predif), Francisco Sardón, como el del Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (Cermi), Luis Cayo, han coincidido en Valladolid en destacar la importancia de esta figura que es la que "mejor" facilita la autonomía personal que pretende la ley de dependencia, en palabras del primero.

Sardón y Cayo han participado en la jornada "Asistencia personas: una prestación para la autonomía de personas con discapacidad", organizada por la asociación Predif Castilla y León, en un acto en el que ha participado la consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades autonómica, Milagros Marcos.

Esta figura, que quizá no han publicitado bien "ni las propias asociaciones ni las administraciones" se enfrenta a algunas cuestiones pendientes como que los trabajadores sociales conozcan las posibilidades de la misma, que cuenten con la formación específica que esta asistencia requiere y que haya una regulación de su contratación por parte del dependiente, ha referido Sardón.

Profesionalmente esta figura está dentro del "código del empleado del hogar", por lo que están trabajando con el Ministerio para que cuenten con un código profesional específico, ha explicado el presidente de Prodif.

En esa línea, Sardón ha explicado que han tenido reuniones con el IMSERSO y el Ministerio de Educación para avanzar en la regulación y acreditación profesional y laboral que requiere esta figura para que "no esté en el del empleado del hogar".

Tanto Sardón como Cayo han incidido en la importancia de esta acreditación a la hora de facilitar que haya una "bolsa amplia de asistentes personales" que permita a las personas con dependencia dar con el perfil que más se ajusta, ya que es una relación de mucha confianza.

Lo ideal sería que "si no hay afinidad y sintonía" el asistente personal pueda ser sustituido por otro, "no de forma arbitraria sino con cierta sensatez", ha observado el presidente de Cermi, quien ha dicho que se trata de una figura "infrautilizada" dentro del catálogo de prestaciones de la Ley de Dependencia, con presencia, "muy piloto" en País Vasco, Madrid, Cataluña o Castilla y León.

En esa línea, la consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades de Castilla y León ha insistido en que la extensión de esta figura es una de las apuestas de su departamento, y con el aumento de la financiación, al equipararse a un recurso asistencial, en el último año se han triplicado el número de dependientes que han optado por este recurso, hasta los 134, frente a los 44 que había por estas fechas en 2013.

Estas 134 prestaciones para asistentes personales suponen apenas un dos por ciento de las 70.000 prestaciones por dependencia que hay en Castilla y León, y las ayudas que reciben para contar con este apoyo oscilan entre los 300 y los 850 euros, en función del grado de dependencia.

Marcos ha anunciado que en este 2014 contarán ya, tras el trabajo piloto que se ha realizado durante otro año, con la definición de la formación específica que requiere el profesional de la asistencia personal, que además de una formación genérica precisa de otra específica en función de que la discapacidad sea física, intelectual o por enfermedad mental.

"Este año vamos a cerrar esa formación", ha insistido Marcos, quien ha explicado que también informarán a los trabajadores sociales sobre la importancia de esta figura, tanto a los que trabajan en la Junta de Castilla y León como a los de las corporaciones locales, que son la "primera puerta para los dependientes y discapacitados".

Marcos ha explicado que se trata de una figura poco extendida internacionalmente, y sólo desarrollada "un poco" en países como Alemania y Suecia, aunque las organizaciones internacionales de discapacitados avalan su implantación en cuanto que permiten la autonomía de los dependientes.

También es un referente para las empresas del sector privado, que sepan que las personas con discapacidad cuentan con una figura de apoyo incluso en el puesto de trabajo, en el "acompañamiento en el empleo".