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La cifra disminuye al 14,6% en los ciudadanos sin discapacidad

El 21% de las personas con discapacidad en la UE, en riesgo de ser pobres

La crisis ha provocado que más de una de cada cinco personas con discapacidad, el 21,1 por ciento, corran el riesgo caer en la pobreza en la UE, mientras que esa cifra disminuye al 14,6 por ciento en el caso de los ciudadanos sin discapacidad.

Un estudio del Consorcio Europeo de Fundaciones sobre Derechos Humanos y Discapacidad, presentado  por el secretario general de la Plataforma Europea de Rehabilitación, Jan Spooren, desvela estos datos tras analizar el impacto de las políticas de austeridad en la UE sobre los derechos de las personas con discapacidad.

En las conclusiones, subraya que "no hay duda" de que la crisis ha tenido un impacto mayor en la calidad de vida de las personas con discapacidad, en comparación con la población en general y que muchos estados intentan evitar sus obligaciones a la hora de proporcionar asistencia.

Las medidas de austeridad adoptadas por los gobiernos europeos, así como las reformas y las reestructuraciones perjudican la situación, ya que tienen un impacto "muy negativo y fuerte" sobre el derecho a vivir de forma independiente en la comunidad.

Indica que la combinación de unas condiciones del mercado laboral deterioradas con las presiones financieras que sufren los servicios de empleo para este colectivo hace peligrar el objetivo de alcanzar el 75 por ciento de empleo entre las personas de entre 20 y 64 años en 2020.

Respecto a la salud, el estudio refleja que las personas con discapacidad experimentan "cada vez más desigualdades" en cuanto al acceso a los servicios sociales y sanitarios, además de constatar que el sector de la educación ha sido particularmente afectado por los recortes.

España

En el capítulo de España, el estudio concluye que no hay suficientes datos para alcanzar una "conclusión determinante" acerca de instrumentos legales, planes y programas y, si bien identifica "algunos recortes" en servicios, considera que muchos de los cambios legales y políticos son demasiado recientes para ser evaluados.

El vicepresidente Ejecutivo de la Fundación ONCE, organismo que también ha participado en la elaboración del estudio, Alberto Durán, ha recordado que la tasa de paro en España entre las personas con discapacidad ha aumentado del 42 por ciento al 58 por ciento desde 2008 a 2011.

Durán, además, ha señalado que el 12,7 por ciento de los hogares con algún miembro con discapacidad vive en pobreza severa frente al 6,8 por ciento de los hogares sin miembros con minusvalía.

El estudio indica que en un futuro próximo los beneficios, los programas y los servicios serán afectados por los recortes "con una consiguiente restricción" de las personas con discapacidad en la sociedad en cuanto al empleo, la educación y la vida independiente.

Hace mención a la ley de dependencia, de la que destaca que su presupuesto se ha ido incrementado de manera continua pero "en casi todos los periodos existía déficit presupuestario" y que, en este momento "se están aplicando recortes significativos para que el sistema sea sostenible".

Este recorte afectará "claramente" en la promoción del sistema de la dependencia y supondrá unas condiciones más estrictas a la hora de cumplir los requisitos de solicitud, niveles más altos de copago y una cobertura "más limitada" a los cuidadores.

Por su parte, el presidente del Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (Cermi), Luis Cayo Pérez, ha considerado que la discapacidad es la "cara oculta" de la UE porque tanto en su legislación como reivindicaciones y medidas "rara vez" aparece el colectivo.

Pérez, que ha enumerado los retos a los que se enfrentan las personas con discapacidad, ha dicho que espera "muy poco de Europa" porque, a su juicio, "no ha hecho nada o casi nada".
En este sentido, ha aseverado que Europa tiene muchas palabras para las personas con discapacidad pero "poca realidad".