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Tiene una discapacidad física en un brazo

22.000 personas exigen la readmisión del médico considerado "no apto" por su discapacidad

Un total de 22.105 personas han firmado una petición 'on-line' para que el médico tinerfeño con una discapacidad física en su brazo derecho (lo mueve con dificultad) pueda volver a trabajar como residente en su centro de salud de La Laguna, que hubo de abandonar después de que un informe del Ministerio de Sanidad lo considerase “no apto” para las labores que realizaba.

Así lo sostiene en la web 'www.change.org' el protagonista de esta historia, Arturo Pedrero García, que dirige una misiva a los ministerios de Sanidad y de Empleo y Seguridad Social, respectivamente, para exigir su readmisión como médico de familia. Con todo, una fuente de Sanidad aseguró a Servimedia que tal decisión no es de su competencia.

Se da la circunstancia de que Pedrero escogió la especialidad de Medicina de Familia aconsejado precisamente por el Hospital Universitario de Canarias, que a la luz de sus dificultades de movilidad le recomendó esta opción asegurándole que no tendría “ningún problema para ejercer”.

Según Pedrero, cuando firmé mi contrato de residente con el Hospital Universitario de Canarias (HUC) realicé, como todos, un reconocimiento médico y aporté la documentación de mi discapacidad, que “no se consideró relevante”, informa la agencia Servimedia.

Por ello resulta muy extraño que el servicio de Prevención y Riesgos Laborales de este hospital realizase un informe donde se le califica como “no apto”, motivo por el que la carta de Change también se dirige al encargado de dicho departamento.

NADIE SABE NADA

En su correo, Pedrero afirma que ha llamado “a todas las puertas y que nadie es competente para solucionar el caso”. De hecho, la consejería canaria alega que esta decisión corresponde al Ministerio, y este a su vez asegura que no es responsabilidad suya.

Pedrero subraya además que nunca ocultó su discapacidad y que durante los 6 meses que ejerció como MIR no tuvo ningún problema, con lo que esta decisión resulta “incomprensible” de cara a “mis compañeros y pacientes”.

“¿Cómo es posible que desde el Ministerio me digan ahora que no soy apto”, se pregunta Pedrero, para quien lo sucedido supone “un claro ejemplo de discriminación por discapacidad”. Reclama su readmisión en el centro de salud de La Laguna donde realizaba la residencia, a fin de continuar con su formación y cumplir su sueño.