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Presentan una guía de autoestima para mujeres con discapacidad

Solo el 11% de las andaluzas discapacitadas tiene formación universitaria

El 71 por ciento de las mujeres con discapacidad viven en espacios no accesibles, el 78 está en situación de desempleo y solo el once por ciento logra tener una formación universitaria.  Son algunas de las conclusiones del informe 'Autodiagnóstico de la Situación de las Mujeres con Discapacidad en Andalucía' que este jueves han presentado en Sevilla la directora del Instituto Andaluz de la Mujer (IAM), Soledad Pérez, y el director general de Personas con Discapacidad de la Consejería para la Igualdad y Bienestar Social, Gonzalo Rivas.  

Esta investigación, financiada por la Junta y realizada por 'Luna Andalucía', tiene como objetivo difundir el conocimiento que las propias mujeres con discapacidad tienen de sí mismas y de la situación que viven, avanzar así hacia la igualdad real. Presentado junto a un vídeo documental a base de entrevistas a mujeres con distintas discapacidades, una 'Guía para la mejora de la autoestima de las mujeres con discapacidad' y la edición de una biografía de 'Mujeres con discapacidad en la historia', este autodiagnóstico incluye a personalidades como Virginia Woolf o Frida Kahlo.  

La publicación del mismo parte de un análisis previo de la construcción del género desde la discapacidad, para recordar así la múltiple discriminación que puede llegar a sufrir una mujer con discapacidad. A partir de ahí, el estudio analiza la realidad de las mujeres con algún tipo de discapacidad, que ascienden en Andalucía a 429.000, el 60 por ciento del total de personas andaluzas con discapacidad.

Según el análisis, las mujeres con discapacidad se encuentran sometidas a un doble proceso de discriminación por la confluencia de la construcción de la discapacidad y el género. Así, tienen especiales dificultades en materia de accesibilidad, no sólo porque los espacios son construidos a partir de un estándar de cuerpo humano, sino también por los distintos usos en función del género.

Tienen también más dificultades para participar en la vida asociativa y en actividades sociales de ocio y tiempo libres, además de tener menor grado de autoestima. Sufren los roles de género en la educación, mientras que en el empleo tienen menor participación que las mujeres, o que los hombres con discapacidad.

En salud, suelen recibir diagnósticos médicos basados exclusivamente en su discapacidad, mientras que en sexualidad estas mujeres siguen siendo consideradas seres asexuados. Suelen tener más problemas para encontrar pareja, así como para lograr la maternidad, y tienen mayor riesgo de ser víctimas de violencia de género.

MÁS DE 3.300 MUJERES  ENTREVISTADAS

Para respaldar esas conclusiones cualitativas, la investigación, realizada a partir de la entrevista a 3.343 mujeres (la mayoría de zonas urbanas, de entre 31 y 50 años), aporta datos cuantitativos "tan llamativos" como que el 78 por ciento de las entrevistadas se encontraba en situación de desempleo (37% demandantes de empleo y 41% inactivas), o que el 62 por ciento tiene estudios primarios o de ESO mientras solo un once por ciento tiene formación universitaria.

El 74 por ciento cuenta con ingresos propios, procedentes de salarios o pensiones, y en el 66 por ciento de los casos dichos ingresos son inferiores al Salario Mínimo Interprofesional. Además, de las que cuentan con ingresos, el 67 por ciento no tiene libertad para gestionarlos.

Del total de participantes en la encuesta, el 97 por ciento vivía en su hogar (no en residencias), pero, de éstas, el 29 vive en un espacio accesible, frente a un 71 por ciento que no. El 47 por ciento de las entrevistadas estaban casadas, el 13 por ciento separadas o divorciadas; el 36 por ciento solteras y el cuatro por ciento viudas. El 64 por ciento de las que están o han estado casadas formalizaron su relación antes de tener la discapacidad. Llama la atención que el 40 por ciento de las encuestadas cuente con personas a su cargo.

Respecto a participación, el 57 por ciento de las mujeres están asociadas, pero el 61 por ciento de ellas se asocian a entidades de discapacidad, no de mujeres (25%) o vecinales (3%). Asimismo, el 60 por ciento de los cargos directivos en organizaciones sociales andaluzas dedicadas a la discapacidad son hombres. La encuesta también revela que a mayor grado de discapacidad, mayor tiempo de ocio, tiempo que no se corresponde con la accesibilidad de los espacios (el 40% de los lugares que quieren frecuentar las entrevistadas son inaccesibles), ni con el uso de Internet (el 61% nunca lo ha utilizado).

Respecto a la autopercepción, si bien el 80 por ciento de las mujeres entrevistadas tenían inicialmente un concepto positivo de sí mismas, solo el tres por ciento estaba plenamente satisfecha con su cuerpo.

En materia de salud, destaca el hecho de que el 69 por ciento no haya acudido jamás a revisiones ginecológicas, debido fundamentalmente a las barreras en los servicios sanitarios prestados (el 47% solicita la eliminación de obstáculos). El 87 por ciento ha visto en algún momento su intimidad vulnerada por el sistema de salud (se ven a sí mismas con "territorio de observación médica"). Finalmente, en materia de violencia de género, de las mujeres entrevistadas en este ámbito, el 31 por ciento ha sido víctima de algún tipo de violencia (psicológica, sexual o física).

GUÍA DE AUTOESTIMA

A partir de los resultados cualitativos y cuantitativos, la publicación plantea la visibilización y la superación de todas las barreras reflejadas en los datos, con la consolidación de las medidas previstas en el 'Plan de acción integral para las mujeres con discapacidad en Andalucía 2008-2013'.

En el marco de dicho plan, Igualdad también ha presentado este jueves una 'Guía para el refuerzo de la autoestima de las mujeres con discapacidad', como herramienta de trabajo y base para la autovaloración de sus capacidades y la erradicación de estereotipos sexistas y discriminatorios.

Asimismo, se ha presentado un libro que recopila la biografía de diez mujeres con discapacidad que han sido célebres entre los siglos XVI a XX, pese a tener que superar dificultades y discriminaciones por razón de género y discapacidad. Igualmente, se ha presentado un documental sobre mujeres con distintas discapacidades (física, intelectual, con parálisis cerebral, con discapacidad visual, con discapacidad auditiva), mujeres de distintas edades, que en primera persona hablan de su percepción sobre su situación.

Todos estos materiales se destinan tanto a profesionales como a las propias mujeres con discapacidad y tienen como objetivo tanto mejorar la imagen que las mujeres con discapacidad tienen de sí mismas, contribuir a crear una imagen positiva que contribuya a la generación de referentes válidos con los que las mujeres con discapacidad puedan identificarse y transformar la imagen social estereotipada e infravalorada de las mujeres con discapacidad.