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Tras la denuncia de Aspaym Asturias

El estadio de El Molinón tendrá más plazas para discapacitados

El Ayuntamiento de Gijón subsanará las barreras arquitectónicas detectadas en El Molinón «a medida que haya recursos». Este compromiso se empezará a cumplir por la zona de discapacitados situada a pie de campo en la grada Este. Su ampliación es «una prioridad» que el concejal de Deportes, Pedro Barbillo, se plantea acometer «a corto plazo».

Actualmente, la zona de minusválidos cuenta con 25 plazas para sillas de ruedas. El Ayuntamiento va a añadir otras 14 más para dar respuesta a las quejas de los aficionados que presentan limitaciones físicas. El aumento de aforo se trasladará igualmente a los asientos que el Sporting destina a sus acompañantes. Según las previsiones de Pedro Barbillo, «tendremos la ampliación para esta temporada».

El edil de Foro Asturias Ciudadanos (FAC) recorrió el interior de El Molinón con Javier Rubio, presidente de la Asociación de Parapléjicos y Grandes Discapacitados (Aspaym) de Asturias. Fue la forma de conocer sobre el terreno los problemas de movilidad que el colectivo viene denunciando desde que se iniciaron las obras en el estadio rojiblanco hace ya dos años. El asunto se ha trasladado incluso a la Procuradora General del Principado.

Rubio, en silla de ruedas, tuvo serias dificultades para acceder a algunas zonas de El Molinón. «Hay gente que no se puede abonar -porque no se dan las condiciones adecuadas-, y eso es discriminación», reprobó el presidente de Aspaym en Asturias. Sobre las promesas de ampliación, tuvo algo que decir: «Debería estar hecha para el partido del Madrid», que se disputará el primer fin de semana de diciembre.

También pidió la instalación de una rampa exterior que permita a los discapacitados acceder a la zona media de la grada Este, así como su evacuación en caso de emergencia. Barbillo lo someterá a estudio. «Trataremos de dar un pasito más de lo que dice la ley, pero El Molinón ya está construido y una rehabilitación no te permite hacer lo mismo que una obra nueva», advirtió.

Para valorar la viabilidad de las reivindicaciones que hace la asociación, se sumaron a la visita Bernardo Calabozo, jefe del servicio de arquitectura del Ayuntamiento, y Jesús Sotelo, uno de sus técnicos. Independientemente de que sea difícil garantizar el acceso en silla de ruedas a todos los rincones del estadio, «las mejoras se irán incorporando según los recursos municipales», insistió el edil de Deportes. «Poner un ascensor es una solución bien barata, y hay que abordarla», apostilló Javier Rubio.

En la tribuna Oeste existe un ascensor que sube a la primera y segunda plantas, pero no a la intermedia. Y, en la esquina de la grada Norte está hecha la caja para un segundo elevador que no ha llegado a instalarse. Algo en lo que hizo especial hincapié Luis Lobera, que se sumó a la visita a título particular, como aficionado y afectado. Alfredo Tejedor, de la Asociación de Paralíticos Cerebrales, hizo lo propio. En la reunión de ayer, encontraron apoyo en el Ayuntamiento; en el Sporting, representado por Pepe Acebal, jefe de la Escuela de Fútbol de Mareo, e incluso en Procoin, dispuesto a solucionar aquello que corresponda a su parte de la reforma.