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La Fundación María José Jove pone tres bicis adaptadas a disposición de cualquier coruñés

De la silla de ruedas a la bicicleta

Disfrutar de un paseo en bicicleta por A Coruña pese a no tener movilidad en las piernas ya es posible. Desde ayer, la Fundación María José Jove cuenta con tres bicis totalmente adaptadas a las personas con movilidad reducida. La clave está en que o bien se 'pedalea' con las manos o es otra persona quien guía el vehículo desde detrás. Cualquier ciudadano puede utilizar de forma gratuita estas bicicletas durante un máximo de dos horas. Los interesados deben solicitarla en la web de la Fundación.

Su movilidad reducida les hace depender de una persona para tareas cotidianas como el aseo o preparar la comida y les obliga a trasladarse siempre en silla de ruedas. Pese a ello, los coruñeses que sufren algún tipo de discapacidad podrán a partir de ahora disfrutar de un paseo en bici con total autonomía.

La Fundación María José Jove, en colaboración con la Fundación También, cuenta desde ayer con tres bicicletas adaptadas para facilitar el acceso de este colectivo a una actividad física. Se trata de la primera iniciativa de este tipo que se realiza en la ciudad de A Coruña.

Cada discapacidad conlleva unos problemas diferentes de movilidad y por ello, cada bicicleta está pensada para un colectivo distinto. Quienes tienen afectado el tren inferior del cuerpo -lesionados medulares o pacientes con parálisis cerebral- cuentan con dos vehículos que se desplazan gracias a las manos. El tradicional manillar se sustituye por una especie de manivela que los usuarios deben girar para pedalear con las manos. Las bicicletas -cada una con una altura diferente- cuentan además con dos soportes donde apoyar los talones mientras se circula.

Por otra parte, para quienes sufren alguna discapacidad que les impide montar en bici de forma autónoma aunque puedan mover las piernas está el tercer tipo de bicicleta: un vehículo con los clásicos pedales, pero sin manillar -se sustituye por una barra para apoyar las manos- y con una aplicación en la parte trasera, pensada para que alguien empuje al usuario. "Para esta bicicleta se necesita siempre un auxiliar", señalaba ayer el responsable del área física-saludable de la Fundación, Marcos Fernández.

Los primeros usuarios de la flota de bicicletas fueron las personas con discapacidad que participan en el proyecto Esfuerza de esta entidad. Las reacciones fueron dispares. Mientras una de las usuarias solicitó volver de inmediato a su silla de ruedas por miedo a perder el equilibrio, hubo quien se mostró encantado con la iniciativa. "Se circula muy bien, pero se me cansan enseguida los brazos", señalaba un usuario, quien bromeaba al asegurar que pese a estar encantado con poder montar en bici, "no la cambio por mi silla".

Las bicicletas podrán ser utilizadas por cualquier coruñés con discapacidad que las solicite en la web de la Fundación. Habrá turnos y durante dos horas se podrá circular "por las instalaciones de Marina Coruña o el paseo marítimo". "Es gratuito, solo hay que dejar un depósito de 10 euros por si hay algún desperfecto", sostiene Fernández. El objetivo, que todo el mundo disfrute del deporte.