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El servicio 'Punto Accesible' en las playas de Cádiz permite a las personas con movilidad reducida disfrutar de un baño en el mar

Un reencuentro con el mar

Volver a disfrutar del mar. Esto es lo que supone para los discapacitados de Cádiz, Andalucía y España que vienen a veranear a nuestras playas el 'punto accesible' situado en los módulos de Delfines, Central Playa Victoria, Drago y La Caleta.

Se trata de un dispositivo cuyo objetivo fundamental es facilitar el baño a personas con movilidad reducida para hacer valer su derecho a disfrutar de cualquier playa de la ciudad al igual que el resto de los ciudadanos. Dos socorristas en cada módulo constituyen las manos y los pies de los usuarios que cada año muestran un mayor entusiasmo y confianza por este servicio, ellos les ayudan a llegar donde no pueden.

Leonor, natural de Cádiz, padece de trocanteritis en ambas caderas, una enfermedad que provoca molestos dolores y dificulta la movilidad para nadar o mover las piernas. Sin embargo, lleva dos años disfrutando de este servicio que le permite no renunciar al baño. "¡Con lo que a mí me gusta la playa!". Exclama Leonor. "Además los socorristas son muy agradables, es un lujo poder disfrutar de una jornada de playa con todas las comodidades que nos ofrece".

Entre esas comodidades se encuentra además del acceso al baño mediante sillas anfibias y la ayuda de socorristas acuáticos, el WC, vestuario y duchas adaptados, pasarelas de acceso hasta la zona húmeda, módulos desmontables y zona de descanso y plataforma de estancia con sombra tanto para permanecer en la playa como para la espera a ser atendido por el personal. Todo ello fomenta la accesibilidad y eliminación de barreras en un ámbito muy importante de la vida, el ocio y el tiempo libre en la temporada estival.

Eugenia, también de Cádiz y con medio cuerpo inmovilizado a causa de un ictus, va todos los años al Módulo Central de Playa Victoria: "El servicio me parece una iniciativa estupenda. Llevo cinco años en esta situación y si no fuera por las sillas anfibias y los socorristas no podría bañarme", expresa.

Al Módulo Central de Playa Victoria, el más concurrido, acude también la Unidad de estancia diurna de Santa María del Mar para personas con Alzheimer. Suelen hacer varias excursiones a la playa y los pacientes siempre salen muy contentos. Las caras de los ancianos de alegría y diversión al montarse en los anfibuguis y al chapotear en el agua les delatan.

Algunos de los socorristas que se encargan de este servicio aseguran que se acercan hasta los módulos de Cádiz mucha gente discapacitada de otros lugares de España afirmando que no conocen otro servicio con estas características, pues aunque disponen de los dispositivos no existen socorristas acuáticos que atiendan a los usuarios.

"Vienen excursiones de Sevilla, El Puerto y San Fernando expresamente hasta nuestras playas. A pesar de que nuestro principal objetivo es facilitar el baño, también les ayudamos a vestirse, ir al servicio o bajar la rampa con el fin de contribuir a su mayor comodidad". Además coinciden en que el trabajo es muy gratificante. "Lo mejor de todo es lo agradecidos que son los usuarios, porque hay personas que llevaban años sin poder bañarse y que pensaban que jamás podrían volverlo a hacer ni en una piscina y mucho menos en el mar", asegura Cristóbal, coordinador del Servicio.

Sin duda, el 'punto accesible' se trata de una labor social de enorme valor que permite a las personas con discapacidad disfrutar del mar, uno de los momentos más agradables que nos ofrece la vida.