Está usted en: Noticias -> Actualidad

A través de su blog

Un tetrapléjico francés logra movilizar al gobierno francés

Un tetrapléjico de 43 años, empresario y especialista en economía digital, ha conseguido movilizar al gobierno contra la dramática situación que le imponían la burocracia y la sociedad de servicios que lo cuidaba de manera degradante, provocando en su blog una formidable campaña de solidaridad.

Louis Van Proosdij quedó tetrapléjico a los 16 años, tras un accidente deportivo en 1984. Tras unos meses de duda e incertidumbre, Louis decidió no amilanarse y «comerse el mundo».

Hijo único, decidió seguir sus estudios. Creó su primera pequeña empresa a los veinte años. Llegó a ser directivo de cierto nivel en varias empresas especializadas. Y descubrió que, a su modo de ver, el mundo de la empresa era perfectamente compatible con su minusvalía física.

Su vocación de pequeño empresario lo llevó a especializarse en la economía numérica, la nueva economía digital, con éxito. Y consiguió un cierto renombre profesional en varios proyectos, como Incubateur Telecom y Open Cofee Club.

Louis Van Proosdij incluso alcanzó cierta fama y renombre, en 2008, cuando François Fillon, primer ministro, lo invitó a participar en varias mesas redondas que reunieron a sindicatos, pequeños empresarios y ministros para discutir del futuro de la «cultura de empresa».

En cierta medida, la vida de Louis podía considerarse como un triunfo profesional, reconocido. Hasta que... los laberintos de la burocracia del mundo de la sanidad, pública y privada, le recordaron que se estaba precipitando en un abismo.

Debido a su tetraplejia necesita ayuda física para levantarse, para lavarse, para acostarse, para comer, para llevar una vida más o menos «normal» y poder trabajar doce horas al día, como es su deseo, informa "ABC".

Gracias a las ayudas de la sanidad pública y privada, Louis trabajó sin problemas durante muchos años, hasta que, hace unos meses, una nueva sociedad de servicios y cuidados a domicilio (pagada parcialmente por él mismo), Santè Service, le impuso unos «protocolos» que transformaron su vida en un infierno, en cuestión de semanas.

«Normas» de vida diaria

La sociedad Santè Service, homologada por la sanidad pública francesa, le impuso al tetrapléjico nuevas «normas» de vida diaria: no podría ducharse más de una vez por semana; la higiene diaria se realizaría en su propia cama (sin levantarse); tendría que usar una cama más pequeña; tendría que acostarse forzosamente a las nueve de la noche, y levantarse a una hora fija, sin poder cambiar los horarios.

De la noche a la mañana, Louis comprendió que su higiene y su vida se estaban degradando, cuando su propia madre, de 82 años, estaba necesitada de ayudas muy similares, en condiciones igualmente dolorosas. Antes que renunciar y darse por vencido, decidió seguir luchando, a través de su blog.

Decidió publicar una entrada, dando un grito de alarma, personal y colectiva, denunciando una tragedia íntima y social. Automáticamente, a través de twitter, Louis comenzó a recibir mensajes de solidaridad. Hasta que el buzz llegó a oídos de varios ministros. La entrada se hizo famosa, precipitando respuestas positivas.

Eric Besson, ministro de Industria, fue el primero en reaccionar en Twitter. La batalla estaba ganada. La intervención de Besson aceleró la intervención de varios servicios de la sanidad pública. Y la sociedad Santè Service se vio forzada a «repensar» los protocolos de ayuda y servicio.

Victorioso, Louis Van Proosdij insiste en el problema de fondo: «He conseguido resolver mi problema personal. Vale. Pero mi caso no es un caso aislado. Me gustaría pensar que, a través de mi caso, la sociedad y el gobierno comprendan que el cuidado a domicilio de los tetrapléjicos, los minusválidos o los ancianos es un problema de inmenso calado, social y moral».